El servicio de “bebé pedido de antemano” ofrecido por un doctor norteamericano provoca discrepancias |
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El Dr. Jeff Stenberg, conocido experto norteamericano en natalidad, anunció días atrás que su consultorio de natalidad ofrecerá en un plazo de seis meses el inconcebible servicio de “bebé pedido de antemano”, consistente en que los padres pueden “pedir de antemano” un “bebé perfecto”, escogiendo a gusto el sexo y el color del cabello, de los ojos e incluso de la piel del bebé, como si se pidiera el ensamblaje de una computadora.
El Dr. Stenberg participó hace más de 20 años en la investigación del primer bebé probeta y tiene actualmente consultorio de natalidad en Manhattan y Los Angeles. Con anterioridad, el Dr. Stenberg se apoyó en su alta tecnología genética para permitir que miles de padres que acudieron a su consultorio decidieran el sexo de su bebé.
Lo que pone boquiabierta a la gente es que días atrás, el Dr. Stenberg anunció que en un plazo de seis meses ofrecerá un más atrevido servicio, el de “bebé pedido de antemano”, que no sólo permitirá a los futuros padres escoger a gusto el sexo del bebé, sino “pedir de antemano” el color del cabello, de los ojos e incluso de la piel del bebé, como si se hiciera un pedido de computadora. Lo más maravilloso será que, hablando teóricamente, los colores del cabello, de los ojos y de la piel del bebé podrían combinarse a gusto, librándose de las restricciones tradicionales de la raza. Por ejemplo, se puede “pedir de antemano” una bebé blanca estándar de cabello rubio y ojos verdes y también un bebé negro con cabello rubio y ojos verdes.
No obstante, algunos médicos han puesto en tela de juicio la capacidad del Dr. Stenberg para el servicio de “bebé pedido de antemano” en tanto que el mismo Dr. Stenberg también reconoció que su servicio de “bebé pedido de antemano” no está asegurado ciento por ciento.
Según se informó, después que se reveló días atrás el servicio de “bebé pedido de antemano”, se produjo un alboroto público a nivel mundial. Algunos éticos criticaron diciendo que este proceder de buscar “bebé perfecto” llega al extremo endemoniado y perjudica seriamente a la “dignidad propia” de la vida. (Pueblo en Línea) 04/03/2009
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