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Actualizado a las 12:53(GMT+8), 02/06/2003
Opinión  

¿Por qué se invita a China a la Cumbre de los Ocho?

Ultimamente, el nombre de Evian, una pequeña ciudad de Francia conocida como "tierra de agua mineral", aparece con frecuencia en los prestigiosos diarios del mundo, porque entre el primero y 3 de del presente mes de junio, ella será sede de una serie de importantes reuniones internacionales, tanto la Cumbre de los Ocho que se celebra cada año como el diálogo informal entre dirigentes del Sur y del Norte, considerado como una reunión dentro de la Cumbre, y en que se reunirán las ocho potencias, 12 importantes países en vías de desarrollo, incluida China, e instituciones internacionales como las Naciones Unidas, el Banco Mundial y el Fondo Monnetario Internacional. En esta primera importante reunión internacional después de la guerra contra Irak, las partes discutirán ampliamente en torno a los temas tales como la situación de la seguridad internacional, la revitalización económica global y la promoción de la cooperación entre el Sur y el Norte. Sobre todo, la aparición por primera vez de un líder de China durante la Cumbre de los Ocho llamará la atención de todo el mundo.

Echando una mirada retrospectiva, se recuerda que el Grupo de los 8 ya ha extendido más de una vez una rama de olivo a China. En 1999, año en que Alemania fue país patrocinador de la Cumbre de los Ocho, el canciller Gerhard Schroeder extendió su invitación a China y se pronunció abiertamente por la participación de China en el Grupo de los 8; en el año 2000, durante la Cumbre de Okinawa, el Japón, país anfitrión de dicha cumbre, también invitó a China a participar en el diálogo con dirigengtes del Grupo de los 8; antes y después de las cumbres realizadas, los miembros del Grupo de los 8 siempre hicieron contactos frecuentes con China para informar sobre las reuniones o escuchar el parecer y las recomendaciones de la parte china; antes de la actual cumbre, el primer ministro francés, haciendo caso omiso de la propagación de la inesperada epidemia del SARS en China, acudió personalmente a Beijing para hacer llegar la invitación a China, y las demás 7 potencias se apresuraron a hacer eco de Francia. Se puede ver que fortalecer la comunicación y cooperación con China es un consenso del Grupo de los 8.

"En el mundo no hay amor y odio sin motivo", más aún así en el intercambio entre los países. Las ocho potencias "se muestran corteses hacia nosotros", naturalmente, tienen sus motivos.

Durante un largo tiempo, el Grupo de los 8 ha sido considerado como "Club de los Países Ricos". Bajo un "mecanismo blando", un número reducido de países desarrollados trataron de coordinar los asuntos globales, pero su papel fue muy cuestionado. En los últimos años, el Grupo de los 8, deseoso de salir de este atolladero, ha venido reajustando este mecanismo y sus funciones para poder desempeñar un mayor papel en los asuntos internacionales. Siguiendo la práctica de los últimos años, la actual cumbre, que continúa ampliando la esfera de su atención, presta mayor atención a los temas de nuevo tipo tales como la seguridad internacional y el desarrollo que a la coordinación de las políticas económicas y financieras y otros temas tradicionales.

Lógicamente, China salta a la vista del Grupo de los 8, cuando éste se propone fortalecer el enlace y coordinación con el exterior, y sobre todo, se impacienta por fortalecer su "representatividad" y "legitimidad" en los asuntos internacionales. En lo económico, las relaciones económicas y comerciales entre las ocho potencias y China se intensifican cada vez más y, por tanto, sus intereses se entrelazan y se estrechan con cada día que pasa. Además, la misma China es la sexta potencia económica del mundo, con un PIB equivalente a la totalidad de los de Canadá y Rusia, y con una creciente influencia sobre la economía mundial; en lo político, China, como uno de los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, está grangeándose la imagen de un gran país responsable en el escenario internacional, y la solución de los importantes problemas internacionales se hace cada día más inseparable de la intervención de ella; en lo moral, China, en sí misma, es el mayor país en vías de desarrollo y ha venido mantiendo por largo tiempo profundas relaciones de amistad con otros países en vías de desarrollo y, por lo tanto, comunicarse de manera intensificada con China, obviamente, ayuda a aumentar la representatividad y la influencia del mecanismo del Grupo de los 8 en la cuestión de la cooperación entre el Sur y el Norte.

China, que siempre ha seguido una política exterior independiente y de paz, aboca siempre por tomar la prosperidad conjunta como la meta, el desarrollo equilibrado como la base y el diálogo y la cooperación como el medio. Con la mirada puesta en el mundo de hoy, la falta de fuerza para la recuperación económica, la preocupante seguridad internacional, la propagación de enfermedades epidémicas, las sucesivas guerras parciales y la ampliación de la brecha entre el Sur y el Norte, así como el enfrentamiento de la humanidad al nuevo desafío de la globalización exigen urgentemente el diálogo y el espíritu de cooperación. Se espera sinceramente que la actual Cumbre de los Ocho no sólo tendrá más brillo por el "Diálogo Informal entre Dirigentes del Sur y del Norte", sino que será verdaderamente una cumbre de cooperación entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo para resolver ciertos problemas existentes.



02/06/2003






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Ultimamente, el nombre de Evian, una pequeña ciudad de Francia conocida como "tierra de agua mineral", aparece con frecuencia en los prestigiosos diarios del mundo, porque entre el primero y 3 de del presente mes de junio, ella será sede de una serie de importantes reuniones internacionales, tanto la Cumbre de los Ocho que se celebra cada año como el diálogo informal entre dirigentes del Sur y del Norte, considerado como una reunión dentro de la Cumbre, y en que se reunirán las ocho potencias, 12 importantes países en vías de desarrollo, incluida China, e instituciones internacionales como las Naciones Unidas, el Banco Mundial y el Fondo Monnetario Internacional. En esta primera importante reunión internacional después de la guerra contra Irak, las partes discutirán ampliamente en torno a los temas tales como la situación de la seguridad internacional, la revitalización económica global y la promoción de la cooperación entre el Sur y el Norte. Sobre todo, la aparición por primera vez de un líder de China durante la Cumbre de los Ocho llamará la atención de todo el mundo.



 


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