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El número de fallecidos a causa del derrumbe ayer de una presa de sedimentación en una mina de hierro de la provincia nororiental china de Liaoning se ha elevado a diez, tras la recuperación el día 26 de cuatro cadáveres.
Cerca de 750 personas, entre ellas soldados, policías armados, funcionarios y residentes locales, continúan la búsqueda de las tres personas que continúan desaparecidas.
Las víctimas fallecieron por asfixia cuando sus viviendas resultaron enterradas por los residuos provenientes de la presa. Otras 17 personas resultaron heridas a causa del accidente, de las que una se encuentra en situación grave. Además, otras tres personas sufrieron heridas de gravedad por contusiones, los efectos de la asfixia y abrasiones, si bien no se teme por sus vidas.
Con una población de 980 habitantes, la población Xiangyang, la más cercana a la presa, fue la que sufrió mayores daños, con la destrucción de 33 viviendas.
El accidente también afectó a otra aldea, Caijia, donde residen medio millar de personas. De momento no se ha facilitado información sobre víctimas en esta localidad, donde las viviendas sufrieron graves daños.
La presa, de unos 100 metros de largo y más de 10 metros de altura, fue construida en una colina. La aparición de una grieta de 10 metros en uno de los diques provocó que un caudal de 80 metros de ancho descendiera colina abajo destruyendo numerosas viviendas y tierras de cultivo.
La presa, con una capacidad de 150.000 metros cúbicos, pertenece a la compañía minera Dingyang y es utilizada para contener los residuos de los minerales, sin embargo había almacenado una gran cantidad de agua durante los últimos años.
La compañía minera Dingyang es filial de la corporación privada Xiyang, fabricante de productos de magnesio y fertilizantes.(Xinhua) 27/11/2007
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