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Una investigadora en Sao Paulo, Brasil, desarrolló un método para calcular aproximadamente el tiempo de vida de los menores con cáncer terminal.
La experta Andrea Kurashima dijo que su técnica mejorará la terapia y calidad de vida de los pacientes, y facilitará la toma de decisiones de los médicos y el apoyo psicológico a las familias de los enfermos.
Kurashima, del Departamento de Pediatría del Hospital del Cáncer de Sao Paulo, logró el diagnóstico de vida tras la observación de 70 niños con cáncer terminal durante cuatro años.
El estudio de Kurashima fue parte de su tesis de doctorado, explicó este viernes la Fundación de Protección a la Investigación en el estado de Sao Paulo (Fadesp).
La experta consideró variables como los síntomas, tipos de cáncer y tumores, y el entorno de los pacientes.
El primero de los cuatro principales criterios es el diagnóstico de si el paciente tiene leucemia o linfoma, dos de las enfermedades más graves.
Otro criterio es si el paciente es cuidado por la madre u otro miembro de la familia.
"Los pacientes que están más tiempo con la madre normalmente sobreviven más tiempo", según Kurashima, coordinadora del Proyecto de Post-graduación en Enfermería Oncológica de la Fundación Antonio Prudente.
El tercer criterio son las actividades de los pacientes en casa y su estilo de vida.
"Los familiares, que están 24 horas diarias con el paciente, son los que mejor pueden ayudarnos a calcular la expectativa de vida", dijo la experta.
"Muchos médicos, con contacto limitado a la consulta, se equivocan al diagnosticar un estado en fase terminal mucho más avanzada de lo que está", agregó.
El cuarto y último criterio es si el paciente tenía anemia cuando inició los cuidados paliativos.
"El paciente anémico tiene unas características, como cansancio y falta de vitalidad, que también nos permiten calcular su estimativa de vida", aseguró.
Con la suma de los puntos de los cuatro criterios, un médico puede calcular la expectativa de vida y determinar los cuidados más convenientes, apuntó Andrea Kurashima.
"Si la expectativa es baja sabemos que tenemos que correr contra el tiempo y dar soporte psico-social a la familia, y trabajar, lo más rápido posible, sobre los síntomas para controlar el tumor", explicó.
El periodo de supervivencia da los menores estudiados varió entre un día y 39 meses después de su llegada al hospital.
"La metodología, que ya se aplica en el Hospital del Cáncer, nos ayuda a tener estimativas más confiables y a disminuir las incertidumbres", aseguró la experta.
"Como se trata de un cáncer incurable, instintivamente los familiares quiere saber el tiempo de vida que tendrán los pacientes", afirmó. (Xinhua)
02/02/2008
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