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El número de niños rurales chinos " que se quedan atrás", aquellos cuyos padres han emigrado a las ciudades en busca de trabajo, es de unos 58 millones, cifra que representa el 21,72 por ciento de todos los niños rurales del país con edades inferiores a los 17 años, según un informe publicado ayer.
Más de 40 millones de los muchachos que se quedaron en sus lugares de origen tenían 14 años, o menos, de acuerdo con el documento elaborado por la Federación Nacional de Mujeres de China.
La ausencia de los padres provoca con frecuencia en los hijos problemas psicológicos, de comportamiento e inseguridad, según el informe.
Entre los muchachos con edades inferiores a los cinco años que se ven separados de sus padres, sólo el 38 por ciento fueron cuidados por sus abuelos, quienes habitualmente trabajan en el cultivo de tierras. Muchas zonas rurales, en especial en las provincia centrales, occidentales y meridionales de Sichuan, Anhui, Henan, Guangdong y Hunan, parecen haber perdido una generación.
Sin embargo, el documento señalaba que el índice de abandono escolar entre estos niños es inferior al de otros estudiantes rurales, sobre todo, entre el grupo con edades desde los 15 a los 17 años de edad. Alrededor de un 80 por ciento de los muchachos que se quedan atrás van a la escuela, en comparación con el 70 por ciento que se registra entre los jóvenes que residen en las zonas rurales en general, según la misma fuente.
Las cifras oficiales revelan que en las grandes ciudades de China hay cerca de 140 millones de trabajadores inmigrantes, aunque algunas informaciones de los medios de comunicación apuntan a que este número estaría cerca de los 200 millones.
Zhang Shiping, miembro de la secretaría de la citada federación, indicó que el informe proporcionará material para la investigación interministerial sobre este tema, y ayudará a establecer métodos para proteger y cuidar a los niños rurales.(Xinhua) 28/02/2008
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