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Al menos 17 reos murieron y otros 45 resultaron heridos durante un motín ocurrido el miércoles en el penal de La Mesa, en la ciudad mexicana de Tijuana, fronteriza con Estados Unidos, informaron el día 18 las autoridades.
En un comunicado, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja Balifornia, precisó que, tras controlar el motín, se encontraron 17 cuerpos sin vida, dos menos de los anunciados inicialmente.
Según la misma fuente, además de los 17 cadáveres fueron hallados otros restos óseos, por lo que la cifra de muertos podría aumentar, ya que se continúan las investigaciones en el interior del penal.
Al menos tres personas murieron y otras 31 resultaron heridas en un primer motín ocurrido la noche del domingo, el cual fue controlado en las primeras horas del lunes 15 de septiembre.
Una segunda asonada ocurrió anoche en ese mismo penal del estado mexicano de Baja California (noroeste del país), el cual dejó un saldo de al menos 17 reos muertos y 45 heridos, tres de ellos de gravedad.
El de anoche es el segundo motín registrado en ese Centro de Readaptación Social (Cereso) en los últimos cuatro días.
Según las autoridades de Tijuana, todos los cuerpos presentan señales de haber sido asesinados de forma violenta y fueron encontrados en el interior de esa prisión horas después de haber sido controlado el motín.
Al parecer, las rebeliones ocurrieron cuando un grupo de internos tomó algunos edificios de ese centro penitenciario para denunciar que los custodios (vigilantes) no les daban agua ni alimentos desde el domingo pasado.
El primer motín fue sofocado en la madrugada del lunes, pero el caos siguió el martes y el miércoles en los alrededores del penal, porque los familiares de los presos exigían información sobre lo que sucedía en el interior del Cereso.
Tras cuatro horas de tensión, las autoridades del penal lograron someter a los reos alzados y controlar la situación, incluido un pequeño incendio provocado por los propios encarcelados.
Según las autoridades, agentes federales y estatales tuvieron que realizar varios disparos con balas de fogueo y proyectiles con gas pimienta para someter a los alzados.
Sin embargo, el director del Hospital General de Tijuana, José Manuel Robles, dijo este jueves que recibió a nueve heridos de bala, tres de ellos de gravedad, con impactos por arma de fuego en tórax, abdomen y cráneo.
Según una radiodifusora local, el gobierno estatal determinó que agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP) asuman el control del centro carcelario.
Agentes de la PFP y policías estatales resguardan el interior y las afueras del penal, así como el centro hospitalario donde se atiende a los heridos. (Xinhua) 19/09/2008
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