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Una sustancia extraída del veneno de una serpiente brasileña se ha mostrado eficaz en pruebas de laboratorio para combatir el melanoma, que es la forma más agresiva de cáncer de piel.
Los experimentos están siendo realizados por el Laboratorio de Genética del estatal Instituto Butantan y hasta ahora han resultado prometedores, informó hoy la Fundación de Apoyo a la Investigación en el estado de Sao Paulo (Fapesp), que financia parte del proyecto.
Los científicos han conseguido inhibir el cáncer de piel con la "jararagina", una toxina extraída del veneno de la jararaca (Bothrops jararaca), una serpiente endémica de Brasil, Bolivia, Paraguay,Uruguay y Argentina y cuyo nombre proviene de las palabras en tupíyarará y ca ("gran serpiente").
De acuerdo con Itamar Romano García Ruíz, que coordina los estudios, el proyecto comenzó luego de que diferentes investigaciones demostraran que algunas toxinas biológicas son eficientes para disminuir la proliferación de células tumorales en vivo y en laboratorio.
"Estudiamos culturas de células de melanoma tratadas con jararagina y tuvimos algunos resultados positivos, inclusive una significativa inhibición de la proliferación del tumor", relató.
La investigadora agregó que el equipo científico que trabaja en el proyecto probó los efectos de la toxina en la morfología, adhesión, migración e invasión celular, y en todos los casos los resultados fueron prometedores.
Añadió que el tratamiento mostró una importante reducción de la metástasis, aunque aclaró que aún falta un largo camino para que las investigaciones resulten en una alternativa efectiva para el tratamiento de la enfermedad.
El Instituto Butantan es una institución del gobierno del estado de Sao Paulo especializada en animales venenosos como serpientes, arañas y sapos, y que ya ha demostrado la utilidad de las toxinas en otras terapias.
"El veneno de las serpientes es una sopa de varios tipos de sustancias que producen un efecto anestésico, paralizan y degradan los tejidos. Intentamos aprovechar la riqueza de esos compuestos de sustancias", explicó García Ruíz.
La sustancia extraída del veneno de la jararaca cuenta con una estructura que le permite degradar otras proteínas.
"Lo que permite su uso contra el cáncer es que esa proteína tiene capacidad de reconocer una parte de la membrana de la célula tumoral, juntarse a ella e impedir su expansión, con lo que bloquea la metástasis", afirmó.(Xinhua) 08/10/2008
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