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La muerte es una realidad que la humanidad tiene que afrontar. La gente sólo puede encararla y comprenderla, pero no puede evitarla. La Organización Mundial de la Salud ha estudiado las causas principales de la muerte de la humanidad que suceden desde 2004. Considera que en los próximos 20 años, cobrarán cada vez más fuerzas tres grandes causas, en tanto que otras tres causas de mayor incidencia como el Sida retroceden en el ranking. Los asesinos cada vez más crueles:
La enfermedad cardíaca
2004: La enfermedad cardíaca había pasado a ser la primer asesina de la humanidad, matando en ese año cruelmente a 7.200.00 personas, número que representó un 12,2% de la totalidad de las muertes del año.
2030: esta enfermedad obstinada seguirá ocupando el primer lugar como asesina. Morirán en su mano 9.600.000 personas, número que representará un 14,2% de la totalidad de las muertes del año.
Un caso es que un mexicano, con un peso de 450 kilos, murió en octubre del presente año a pesar del trabajo realizado para rescatarlo.
El ex Presidente de la Federación Rusa Boris Nikolayevich Yeltsin también murió a causa de la enfermedad cardíaca a la edad de 76 años.
Tuberculosis
2004, la tuberculosis fue la cuarta asesina de la humanidad en ese año. Causó en ese año la muerte de 3 millones de seres humanos, número que representó un 5,1% de la totalidad de las muertes del año.
2030: La tuberculosis será aún más rampante, pasando a ocupar el tercer lugar en el ranking de asesinas. Causará la muerte a 5.800.000 personas, un 8,6% de la totalidad de las muertes del año.
Un caso es la muerte de Laurance Rockeffer, multimillonario norteamericano, que morió en 2004 a causa de la tuberculosis.
Accidentes del Tráfico
2004: Los accidentes del tráfico fueron calificados como el noveno asesino de la humanidad. Causaron la muerte de 1.300.000 de personas, número que representó un 2,2% de la totalidad de las muertes de ese año.
2030: los accidentes del tráfico pasarán a ocupar el quinto lugar en el ranking de las causas de muerte de la humanidad. Cobrarán 2.200.000 vidas humanas, número que representa un 3,6% de la totalidad de las muertes de ese año.
Caso demostrativo: en 1997, la Princesa Diana de Gran Bretaña y su amigo Dodi, para evitar el coche bastardo que los seguían, tuvieron la desgracia de tener un accidente en un tunel de París. La princesa, laureada como “Rosa de Inglaterra” falleció en el acto. (Pueblo en línea)
02/12/2008
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