Actualizado a las 2008:12:25.08:52

Navidad solidaria en Bolivia

La Navidad se ha expresado en Bolivia a través de la solidaridad de su gente, distribuyendo obsequios al menos a 100 mil miños desposeísdos y a quienes se les dibujó más de una sonrisa.

En la antivíspera y víspera de la fiesta cristiana, se realizaron decenas de concentraciones multitudinarias en los nueve departamentos, donde las instituciones que recogieron aportes en distintas campañas comenzaron a entregar los donativos.

De acuerdo al último censo nacional de Bolivia realizado el año 2001, se contabilizaron como pobres a 4,7 millones de personas, de una población de ocho millones, es decir, más del 55 por ciento de la población.

Este desolador cuadro no ahuyentó a los bolivianos porque cuando de solidaridad se trata no escatiman en adherirse con su contribución para ayudar a su prójimo.

El sacerdote Eduardo Pérez, que lidera una de las campañas más grandes de solidaridad en La Paz, confesó muy emocionado que se logró otro año de esfuerzo para cumplir con el sueño de miles de niños.

El propio mandatario boliviano, Evo Morales, tampco permaneció ausente en esta jornada de desprendimiento, compartiendo un desayuno en la sede gubernamental con más de 200 niños y niñas discapacitados, a la vez de proporcionarles regalos y reafirmando su compromiso de implementar mayores programas de rehabilitación para este sector vulnerable de la sociedad.

"Es una obligación del gobierno nacional atender estas demandas de los sectores más olvidados, más abandonados de nuestra población", dijo Morales.

Los miles de niños de escasos recursos de las urbes de La Paz, Santa Cruz, Cochabamba y El Alto fueron agasajados y recibieron regalos de Navidad en 10 actos solidarios gracias al apoyo de la gente voluntaria que trabajó durante mucho tiempo para tender la mano a los más necesitados.

La emisora Radio Fides llevó adelante el programa "Por la sonrisa de un niño", permitiendo que 61 mil niños, que pasaron varias noches durmiendo en los alrededores de los puntos de distribución, reciban sus presentes, entre cochecitos a fricción y muñecas.

Con la cooperación de alrededor de 500 jóvenes voluntarios, 44 mil juguetes fueron repartidos en el estadio paceño Hernando Siles; 3.000 juguetes fueron repartidos en el coliseo deportivo del colegio Don Bosco; otros 6.000 en el coliseo cerrado Julio Borelli Vitterito; y, 8.000 juguetes en el Complejo Ferroviario de la ciudad de Viacha.

La campaña solidaria del padre Sebastián Obermaier, "Por la sonrisa del niño alteño", permitió hacer felices a 30 mil niños de la ciudad de El Alto, quienes recibieron alegres sus regalos, tras pasar noches durmiendo en las veredas, en las inmedciaciones de los lugares de reparto, junto a sus padres.

La Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) también realizó su campaña solidaria entregando mochilas y juguetes a niños de escasos recursos en las ciudades capitales de toda Bolivia.

La Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) distribuyó 17 mil juguetes artesanales en diferentes lugares del país y agasajó a 1.800 niños en su planta fabril de Viacha.

La Asociación de Peruanos Residentes en Bolivia (Asperbol) ejecutó la campaña "Ven a mi casa esta Navidad", en la ciudad de El Alto, repartiendo 800 regalos a niños de entre uno a 10 años de edad residentes de la zona.

La actividad se llevó a cabo gracias al apoyo de la embajada y el consulado de Perú en La Paz, además de la cooperación de empresas privadas, quienes realizaron importantes donaciones para hacer efectiva la iniciativa solidaria.

Aunque las tradiciones y el consumismo han ganado terreno entre las fiestas navideñas, la solidaridad emergió nuevamente en la sociedad boliviana para rescatar el espíritu que caracteriza la fiesta.

"Soy viuda y tengo cinco hijos, recibir un regalo es una bendición, veo a mis wawas (niños) alegres", afirmó Raymunda (45) madre de familia.

"Gracias a Dios porque ahora puedo jugar con mi carrito y muchas felicidades", señaló Roberto (10).

"Quiero pedir a Jesús que no abandone a los niños pobres, es una bendición recibir regalos", dijo Pedro (12).

"Me siento triste porque no puedo darles los regalos que quieren mis hijos, soy plomero pero no hay trabajo, estos regalos que le entregan a mis hijos me ayudan", señaló Samuel (38) padre de familia. (Xinhua)
25/12/2008

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