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La presidenta chilena Michelle Bachelet encabezó el 13 en la capital del país el tradicional Te Deum Evangélico, ceremonia religiosa que se realiza todos los años en septiembre como parte de las celebraciones de las Fiestas Patrias.
Además de la mandataria asistieron a la Catedral Evangélica de Santiago los tres candidatos presidenciales que lideran las encuestas, el abanderado de derecha, Sebastián Piñera, el oficialista Eduardo Frei y el independiente Marco Enríquez-Ominami.
La ceremonia contó también con la presencia del presidente del Senado, Jovino Novoa, el líder de la Cámara Baja, Rodrigo Alvarez, el titular de la Corte Suprema, Urbano Marin y el comandante en jefe del Ejército, Oscar Izurieta.
El obispo Roberto López, presidente de la Iglesia pentecostal de Chile, agradeció a Bachelet el avance en las políticas sociales logradas en su gobierno.
En la misma línea, el obispo Emiliano Soto agradeció a la presidenta chilena por el cumplimiento de las demandas de su iglesia y pidió que en el futuro se tomen medidas para que el 11 de septiembre, fecha en que se recuerda el golpe de estado que derrocó al presidente de Chile, Salvador Allende, en 1973, sea una jornada de reflexión.
El obispo Hédito Espinoza, destacó la sabiduría e inteligencia con la que el Ejecutivo ha administrado las finanzas del país, en medio de lo que calificó como una "hecatombe mundial".
Una vez concluida la ceremonia, la cual se extendió durante más de dos horas, la presidenta Bachelet agradeció el reconocimiento del mundo evangélico y destacó el mensaje entregado por los obispos, al señalar que refleja "el compromiso del país que queremos".
Según la gobernante, el mensaje que se lleva es construir un país que a partir de los avances pueda profundizar en mejores condiciones de igualdad y de inclusión, tanto del punto de vista espiritual y religioso, como social, político y económico.(Xinhua)
14/09/2009
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