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El alcohol es la primera causa de adicción en Argentina, seguido por los medicamentos, el tabaco y la marihuana, informó hoy el Comité Asesor en Materia de Control de Tráfico Ilícito de Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas y Criminalidad Compleja.
El estudio es resultado de una encuesta dada a conocer por la presidenta del Comité, la fiscal de Estado Mónica Cuñarro, quien elabora un plan nacional acorde con el fallo de agosto pasado de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) que despenaliza la portación de marihuana para consumo personal y sin afectación a terceras personas.
"El alcohol está a la cabeza del ranking de adicciones, seguido por las pastillas, el tabaco, la marihuana y, en clases medias altas, la cocaína y el éxtasis, y más atrás los inhalantes y luego el mal llamado paco", dijo la funcionaria.
El "paco" es la pasta base de cocaína, sustancia elaborada con residuos de la producción de cocaína, altamente adictiva y cuyo consumo principal se da en jóvenes de sectores marginales.
Según Cuñarro, la encuesta abarcó a 97 por ciento de la población, con la colaboración de las 24 delegaciones (una por provincia) del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), según declaraciones a la agencia estatal de noticias Télam.
El consumo del "paco" es bajo, pero como afecta a gente de barrios marginales, pobres, a veces asociados a problemas de desnutrición, de padecimiento psíquico, la combinación es explosiva y necesitan un abordaje urgente, porque tienen poca cobertura sanitaria o de inclusión, de detección y de educación, sostuvo la funcionaria.
En tanto, los consumidores de éxtasis o cocaína tienen acceso a una compañía de medicina prepaga u obra social, recursos educativos y familiares, mayores.
La semana pasada el jefe de Gabinete de Ministros, Aníbal Fernández, admitió que el alcohol está haciendo estragos en la juventud argentina.
"Los jueves, viernes y sábado en los hospitales se quintuplican los casos de atención a jóvenes que consumieron alcohol en exceso", dijo Fernández, quien aseguró que el gobierno será implacable de ahora en adelante con los comerciantes que vendan bebidas embiagantes a menores de edad.
Sobre el fallo de la CSJN del pasado 25 de agosto, Cuñarro recordó que instó al Estado argentino a llevar una fuerte política de persecución criminal a la producción de precursores químicos y al tráfico, en lugar de hacer hincapié en el consumidor.
En ese contexto, el comité científico que dirige la fiscal propuso al jefe de Gabinete Fernández "trabajar en las exhortaciones que hizo la Corte".
"Presentamos un proyecto con 33 puntos objetivos, entre ellos un plan integral de atención, prevención, asistencia e inclusión en el campo de las adicciones", agregó.
El proyecto contempla, a partir de un nuevo diseño normativo, garantizar y asegurar el pleno goce de los derechos humanos de las personas frente a las adicciones, lo cual llevará tiempo.
El juez debe tener fórmulas elásticas para determinar si es una persona con abuso de consumo o un comerciante, consideró la fiscal.
Recordó que el fallo de la corte dice que no se puede incriminar a aquella persona que no haya afectado el interés de un tercero o que no se haya afectado a sí mismo y en el caso puntual sobre el que decidió el Alto Tribunal, denominado "Arriola", se comprobó que los jóvenes encausados eran adictos y no eran comerciantes.
En su sentencia, el máximo tribunal de Argentina decidió la despenalización en una causa que involucraba a cinco jóvenes, quienes hace tres años fueron detenidos en la ciudad de Rosario con cantidades inferiores a los dos gramos de marihuana en su poder.
Con el fallo, los cinco jóvenes enjuiciados resultaron absueltos, mientras que tres personas acusadas de vender la marihuana permanecerán en prisión, pues el falló dejó firme las condenas que sobre ellos pesaban desde 2006. (Xinhua)
14/09/2009
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