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Casi 90 por ciento del territorio argentino se ve afectado por sequías de distinto grado de intensidad debido a la destrucción de pastizales y bosques nativos, reveló el estatal Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Un informe del SMN publicado el domingo por el diario Clarín, indicó que las zonas donde se eliminaron pastizales y bosques dejaron de generar una "resistencia ambiental".
"Salvo el este de la provincia de Buenos Aires, de Entre Ríos, Corrientes y Misiones, así como un sector al oeste de Chubut, bañadas por el océano Atlántico y por el Río Paraná que desemboca también en el Atlántico, el resto del país sufre la falta de lluvias", señaló el informe.
Según Juan Minetti, director del Laboratorio Climatológico Sudamericano, "alrededor del 90 por ciento de Argentina ya está sufriendo, con distinta intensidad, la sequía".
En contraste, en la norteña provincia del Chaco, se reportaron al menos 1.000 pobladores deslojados de sus casas por la crecida del río Paraná.
El especialista Raúl Montenegro, profesor de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba, consideró que "hay pocas precipitaciones y se están demorando las usuales para esta época, algo común en nuestros ambientes semiáridos".
"Esto no es un castigo divino, sino una tragedia anunciada", agregó.
"Los bosques nativos son cajas de ahorro porque almacenan agua para las épocas más secas. Pero como en el país se destruyeron casi todos los pastizales nativos y el 75 por ciento de los bosques, no tenemos resistencia ambiental", insistió.
"Si se compara un lugar del país donde hubo desmonte y otro donde quedan bosques nativos, la sequía es menos grave donde todavía hay bosques que almacenan agua y retienen el suelo", manifestó Montenegro.
"Cuando se desmonta con topadoras para expandir la agricultura y no dejan nada de bosque nativo pasan estas cosas, no hay bosques que contengan el agua", reiteró.
Montenegro dijo que a ello se agrega que en las ciudades y las industrias, especialmente la minera, aumentó el consumo de agua.
"Así, en vez de cajas de ahorro tenemos máquinas de evaporar y gastar agua. El mismo país que no resiste la sequía tampoco resiste la inundación", añadió.
De acuerdo con Héctor Ciappesoni, director del SMN, en el país hay tres zonas de mayor gravedad - el norte de La Pampa, el sur de Buenos Aires y Córdoba, y en el centro del país - donde miles de familias están viviendo con temperaturas extremas y sin agua.
También calificó la situación de grave en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca, 690 kilómetros al sur de Buenos Aires, donde el dique Paso de las Piedras, que provee de agua la ciudad, está en su nivel mínimo histórico.
"La gente hace cadenas de oración, va a la Iglesia a pedir por lluvias, hay multas para quien derrocha agua o lava su automóvil, es algo nunca visto", dijo a Xinhua Nélida Pascual, habitante del centro de esa ciudad de casi 400.000 habitantes.
En la provincia de Tucumán, en el norte de Argentina, hace casi siete meses que no llueve y en la última semana se han reportado temperaturas superiores a los 45 grados centígrados.
También en la provincia de San Luis, en el centro del país, no llueve desde febrero.
Por el contrario, en el noreste de Argentina, la preocupación es por las inundaciones.
En la provincia del Chaco se declaró la "emergencia hídrica" debido a la crecida del Río Paraná. (Xinhua) 02/11/2009
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