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Un yogur desarrollado por investigadores brasileños cuenta con bacterias que combaten los microorganismos perjudiciales para la salud y sustancias eficaces en la prevención del cáncer de intestino y de enfermedades coronarias.
El alimento, cuya patente está en proceso, fue desarrollado por investigadores de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Sao Paulo (USP), informó el día 13 este centro académico en su página en internet.
De acuerdo con la USP, además de fortalecer el organismo contra problemas en el corazón, el yogur cuenta con sustancias que ayudan a prevenir el cáncer de intestino y de colon, disminuyen los niveles de colesterol malo, y atenuan la prisión de vientre y la intolerancia a la lactosa.
La potencialidad medicinal del nuevo yogur obedece a que, además de las bacterias típicas de las bebidas lácteas similares, cuenta con otros tres microorganismos considerados benéficos para la salud.
El producto, hecho con leche desnatado y enriquecido con fibras, tiene textura y sabor similares a los del yogur convencional; necesita de los mismos cuidados de almacenaje y apenas cuesta un 30 por ciento más caro.
"No existe en el mercado una leche fermentada con un cóctel de beneficios tan grande", asegura el ingeniero agrónomo Ricardo Pinheiro, investigador de la USP y de la Universidad de Génova (Italia) y responsable por la invención.
Por lo general los yogures cuentan naturalmente con las bacterias Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus, que son benéficas para la salud y ayudan en la digestión, y algunos tienen otros microorganismos probióticos (benéficos para la salud).
El nuevo producto tiene, además de las dos bacterias comunes del yogur,otras tres bacterias probióticas que, cuando llegan al intestino, toman el espacio y el alimento de los microorganismos indeseables instalados allí y los eliminan.
El principal desafío en el desarrollo de la bebida fue garantizar que todas las bacterias llegasen vivas al intestino, algo necesario para que tenga efecto. Para ello fue necesario usar concentraciones de entre 10 y 100 millones de colonias de organismos por milímetro de yogur.
Otra dificultad con esas grandes cantidades de bacterias fue impedir que,en un período de 35 días de vida útil, las bacterias no se matasen unas a otras al competir por alimento.
"Mantener la cantidad apropiada de bacterias es difícil. El metabolismo de una bacteria puede perjudicar al de otra. Las del género Bifidobacterium,por ejemplo, producen ácido acético, que es fatal para los lactobacilos",explicó el investigador.
Para superar esos problemas, el investigador realizó estudios sobre los nutrientes demandados por cada bacteria y los productos que excretan cuando están en la leche.
Concluyó que la mejor solución es agregarle al yogur una azúcar conocida como inulina, que es fuente de alimento para las bacterias, impide que algunas mueran de hambre y evita las disputas por alimentos.
Según Pinheiro, el resultado fue un producto "que, pese a ser un poco más caro, es funcional, benéfico para la salud y bastante aceptable al paladar".(Xinhua) 14/04/2010
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