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"Haisheng, dentro de dos horas y media cumplirás 41 años. ¡Buena suerte, Haisheng! ¡Buena suerte, Shenzhou VI!"
A las 21:32 del día 12, más de 12 horas después del despegue de la nave espacial tripulada Shenzhou VI, los dos astronautas, Nie Haisheng y Fei Junlong, utilizaron el sistema de comunicación de voz en la nave para hacer diálogos con sus respectivas familias, los primeros entre el espacio y la Tierra. Aunque los diálogos duraron sólo siete minutos, conmovieron a muchos de los presentes en la ocasión hasta las lágrimas.
El 13 de octubre es la fecha de nacimiento de Nie Haisheng. Su hija Nie Tianxiang, de 11 años, cantó para el padre "Feliz cumpleaños". La ingenua voz infantil resonaba por la sala de mando, provocando una tempestad de aplausos. Nie Jielin, esposa del astronauta, dijo: "Esta mañana caía nieve en el centro de lanzamiento de Jiuquan. Tú, lleno de confianza, iniciaste con sonrisa la marcha hacia el espacio. Estoy tranquila aunque un poco apenada. ¿Cómo te sientes en este momento?"
"Me siento muy bien, gracias", respondió Nie Haisheng.
"En casa todo anda bien, no te preocupes. Mamá tiene hoy muy buen estado de ánimo. Se emociona mucho al ver tu imagen en la pantalla", contó.
"Vale. Entendido", respondió Nie Haisheng, complacido.
Wang Jie, esposa del otro astronauta Fei Junlong, y su hijo Fei Di de 14 años también se hallaban en la sala de mando. El niño presentó "peticiones" al padre.
"Papá, ¿cómo te encuentras en la ingravidez?"
"Me encuentro bien", contestó Fei Junlong.
"Papá, estoy a la espera de tu regreso y pescaremos juntos". "Saca fotos para mostrármelas". El hijo le dirigió dos "peticiones".
"Muy bien. He visto nuestra hermosa Tierra. La voy a filmar para que la admiremos juntos. ¿Vale?"
Pasaron inadvertidamente siete minutos. Antes del término de los diálogos entre espacio y Tierra, Nie Tianxiang preguntó:
"¿Cómo te encuentras ahora, papá?"
"Estoy muy bien", contestó Nie Haisheng.
"Te veo riendo en la gran pantalla", dijo la hija.
"¡Ja, ja, ja!", volvió a reír el padre.
"Estás muy satisfecho, ¿no es cierto?", dijo Nie Tianxiang.
"Tengo aquí una sensación maravillosa. La Tierra es muy bonita", afirmó el padre. (Pueblo en Línea)
13/10/2005