Desde que se inauguró la Copa Mundial el día 9 de junio, millones de mujeres de todo el mundo se han visto obligadas a compartir a sus parejas con un rival muy seductor: la pasión por el fútbol.
Puede ser un tiempo de prueba cuando una mujer se ve obligada a compartir su pareja con un partido dividido en dos tiempos, pero las relaciones hacen que sobreviva la Copa Mundial. Lo que se necesita es una táctica hábil y un juego imparcial.
A continuación les presentamos ocho trucos para que las mujeres se lleven a sus parejas a formar parte de su juego, y asegurarse de que estas mujeres no se sientan apartadas durante el mes que dura el torneo.
1.Unirse a ellos: una manera de asegurarse de no sentirse excluida es convertirte en una aficionada. Si no sabes nada de fútbol, el libro Soccer "Tips for Dummies" del autor Michael Lewis puede ayudarte a cogerle el truco y entender las reglas del juego o intenta leer "The Thinking Fan's Guide to the World Cup”, la guía para los aficionados de la Copa Mundial para entender mejor la afición de pareja.
Al mismo tiempo que estáis viendo un partido, dile a tu pareja que te explique las reglas del juego.
2.Jugar fuera: no me refiero a la infidelidad sino en buscar otra cosa que hacer en lugar de buscar a otra persona, para llenar el vacío de tu vida. Una encuesta realizada en Gran Bretaña descubrió que 30 por ciento de las “viudas” de la Copa Mundial prefieren ir de compras a ver un partido de fútbol mientras que otro 30 por ciento prefiere comer con sus amigos.
Si estás en una parte del mundo como Asia donde se pueden ver los partidos tras el cierre de las tiendas durante la noche, puedes intentar ir a la cama con un buen libro y tapones para las orejas, o cenar bastante tarde con unos amigos o retirarte a tu pequeño rincón con DVDs que nunca verías junto a tu pareja.
3.Jugar sin trampas: el juego sin trampas es una parte de “un buen juego”, lo que significa que tu pareja debe saber las reglas y debe estar preparado a darte algo a cambio por ser tan comprensiva.
Organiza algún momento para estar junto con tu familia o ve a por una compensación. Dile que no te meterás por su camino si promete algo a cambio. Por ejemplo, que te deje hacer algo por tu cuenta o pasar un fin de semana juntos cuando el torneo finalice.
4.Apoyar a tu aficionado: incluso si no ves el torneo puedes meterte en el ambiente de los partidos con el fin de construir una relación más íntima. Si el equipo que apoya tu pareja pierde, usa tu hombro para que se pueda desahogar llorando y si su equipo gana, comparte con él la alegría y celébralo junto a él. La empresa Durex ha fabricado incluso una serie de preservativos de la Copa Mundial en tres variedades (Inglaterra, Alemania y Brasil) que parecen ser de sastre para tal ocasión.
El especialista en relaciones, Sharon Glick, dijo que las mujeres no deben olvidar la tristeza de su pareja si su equipo pierde o decirle de no comportarse como un tonto. “Sería como echar leña al fuego”, dijo Glick. “¿Qué es lo que les disgusta más?”
5.Disfruta del espectáculo desde fuera: incluso si piensas que el fútbol es muy aburrido, puedes disfrutar de la fiebre del torneo, los cotilleos y la tragedia y triunfo de las historias humanas que van mano a mano con un gran torneo.
Acompaña a tu pareja a un bar con gran pantalla de televisión y disfruta del ambiente, dando besándole cuando el equipo marca y abrazándole en caso contrario.
6.Intenta implicar a todo el equipo: los niños también se pueden sentir apartados. Haz que sea un acontecimiento familiar. Anima a los niños a ver los partidos, a vestir los colores de su equipo o a pintarse las caras.
Los niños estarán encantados de formar parte del acontecimiento y de compartir algo con sus padres. Planea una cena fútbol o incluso una fiesta. Adorna la casa con los colores de tu equipo preferido e invita a otros amigos, “viudas” y familiares aficionados al fútbol.
7.No llores tontamente: ya no se aprecian los partidos sucios y dramáticos fuera del terreno. No importa lo que hagas pero no intentes recobrar la afección de tu pareja utilizando tácticas como berrinches, enfurruñamientos, amenazas o desenchufando el cable del televisor.
Si haces esto, dice Glick, puede que tengas que ducharte sola y puede que tu pareja se vaya a buscar refugio a casa de amigos más acogedores o a bares.
El secreto está en no preocuparse. Si tu relación es buena no tienes por qué preocuparte por el amor que siente tu pareja por el fútbol. “Sólo se puede convertir en un problema si te sientes insegura”, dijo Glick. “Tienes que aceptarlo como parte de esa persona. Respira hondo y no te preocupes ya que su amante no es sino el fútbol”. Ahora intenta decirle esto a un aficionado de fútbol. (Pueblo en Línea)
14/06/2006