El cerebro de la República de Corea, Park Ji-sung, fue elegido Jugador del Partido tras marcar el gol del empate que selló el 1-1 contra Francia, campeona mundial en 1998.
El jugador del Manchester United fue clave en la remontada de los surcoreanos, que habían sido dominados durante la primera parte. Park contribuyó a la reacción de su equipo con una actuación enormemente influyente y, como no podía ser menos, fue el encargado de empujar el balón a la red después de que Cho Jae-jin tocara de cabeza a través de la boca de gol. El tanto significó un punto salvado para la República de Corea, lo que la mantiene al frente del Grupo G.
En la primera mitad, Francia controló el juego , afirmó Jozef Venglos, miembro del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA, pero, en el segundo periodo, Corea supo cambiar el rumbo del encuentro. La labor de Park fue esencial para conseguir ese fin. Supo crear muchos espacios y fue el mejor jugador del partido.(xinhua-CRI)
19/06/2006