En los años 60 y 70 del siglo XX, la URSS manufacturó exitosamente sus propios platos voladores cuando la tercera generación de platos voladores de EEUU ya había aparecido
Durante el período de la Guerra Fría, los platos voladores enviados por Estados Unidos a la URSS fueron todos lanzados por submarinos frente a la costa soviética y, en consecuencia, aparecieron informes oculares sobre la elevación de OVNIs correspondientes desde el mar.
Más tarde, a medida del progreso técnico, la nueva generación de platos voladores dejó de usar campo electromagnético para hacer vibrar la membrana propulsora. El cuerpo de este vehículo volador, hecho de materiales cerámicos piezoeléctricos, se vale del efecto piezoeléctrico (es decir, el fenómeno de aparición de diferente carga eléctrica en la superficie de ciertos medios cuando éstos se deforman debido a la actuación dinámica) para producir vibraciones. La segunda generación de platos voladores hechos de materiales cerámicos piezoeléctricos ha dejado de mantener la forma de plato, sino que se ha convertido en formas esférica, elíptica u otras formas tridimensionales.
En las décadas de 1960 y 1970, la Unión Soviética manufacturó exitosamente sus propios platos voladores. El académico soviético Víctor Shklovsky asevera en un proyecto de inteligencia titulado “Vremya” que en el universo no existen otros seres vivos que el hombre. Esto se parece a una declaración oficial de las altas capas soviéticas, en otras palabras, no han existido nunca los supuestos extraterrestres y todas las informaciones sobre los OVNIs vistos con ojos propios son palabras absurdas. Una comisión especial del Gobierno Soviético impuso inmediatamente una censura rigurosa sobre las informaciones periodísticas y publicaciones, tachando todo contenido relacionado con las visitas de OVNIs a la Tierra y con los extraterrestres.
Además, una revista autorizada rusa reveló una técnica secreta de uso civil?una técnica de vibración empleada en los aviones IL-86 en prevención de congelación en las alas. Y el núcleo de esta técnica es la de propulsar los platos voladores en su ascenso al aire. La revista también reveló el proyecto secreto de abastecimientos de impulso, es decir, un artefacto de inducción que hace vibrar los aviones de aluminio.
En aquel entonces, Estados Unidos ya habían manufacturado su tercera generación de plato volador, que es un luminoso vehículo volador de color negro. El artefacto productor de luz es un aparato incitador de vueltas: la luz producida en el fondo propulsa el vuelo del plato en tanto que la luz lateral (el llamado aparato de iluminación) propulsa el plato en su desplazamiento hacia los dos lados.
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