Ronaldo y su novia muy enamorados después de descansar en unas islas idílicas
No hubo ninguna duda en cuanto al amor cuando el héroe del fútbol Ronaldo y su novia María Beatriz Anthony dejaron la Polinesia Francesa después de un descanso de lujo en los alrededores fascinantes de las islas del Pacífico. El lugar de ensueño ha enamorado locamente a la pareja que se besaron y abrazaron abiertamente mientras esperaban el vuelo a Nueva York y la vuelta a la rutina de la vida moderna.
La Polinesia Francesa ha atraído durante tiempo a los buscan compartir el placer y románticos deseosos de saborear los encantos de sus playas prístinas y aguas claras cristalinas. Hoy en día, las islas siguen siendo el destino exótico de elección para un público de la alta sociedad dibujado con el aire de la exclusividad. Los locales hacen alarde de que su archipiélago reciben tantos visitantes en un año que Hawai lo hace en diez días. El jugador del AC Milán se llevó a su bella novia a Bora Bora, la más famosa de las 118 islas, en la que fue también el destino de luna de miel para Nicole Kidman y Keith Urban. Cuando visitaron el año pasado, la pareja de Hollywood se quedó encerrada en su apartamento super elegante en uno de los lugares de veraneo más suntuosos de la isla.
La principal atracción para los veraniegos que salen de su suite es una laguna tres veces el tamaño de la isla, que ofrece una serie fascinante de colores azules y turquesas.
Al sureste de la isla se encuentra Coral Garden, un parque acuático natural donde se congregan peces coloridos y brillantes y rayas elegantes. En tierra, hay mucho que explorar como las laderas tropicales exuberantes y los valles llenos de flores hibiscus. (Pueblo en Línea) 20/06/2007
Sumario
No hubo ninguna duda en cuanto al amor cuando el héroe del fútbol Ronaldo y su novia María Beatriz Anthony dejaron la Polinesia Francesa después de un descanso de lujo en los alrededores fascinantes de las islas del Pacífico. El lugar de ensueño ha enamorado locamente a la pareja que se besaron y abrazaron abiertamente mientras esperaban el vuelo a Nueva York y la vuelta a la rutina de la vida moderna.