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Por Pablo Rodríguez
La Eurocopa ya tiene en liza a los ocho mejores equipos del continente tras una fase de grupos que a duras penas pasó la campeona del mundo, Italia, y en la que destacó el regreso de la "naranja mecánica" holandesa y el buen hacer de Portugal y España, eternas aspirantes a un título internacional que nunca llega. Los cruces de cuartos se presentan más igualados que nunca, y presentan más de una final adelantada.
Italia logró plaza "in extremis" en el grupo C, el de la muerte. Con un juego ramplón y suerte, lo de siempre, remontó su debacle inicial ante Holanda (3-0). Salvó la vida ante Rumanía (1- 1) gracias a un penalti atajado por su mejor activo, el meta Buffon; y en un duelo a cuchillo derrotó a Francia (2-0) en un partido que se le puso de cara a las primeras de cambio, tras la expulsión del galo Abidal y la transformación del penalti ulterior.
Los "bleus" hicieron así las maletas antes de tiempo. Huérfano de Zidane, el combinado francés ha sido incapaz de pasar página y renovar sus filas. Los restos de su generación de oro, que en su último estertor alcanzó la final del pasado Mundial de Alemania, siguen figurando, pero Henry está acabado, Thuram se arrastra, Vieira se duele y Makelele está cansado. Los "viejos" no sólo no dan la talla, sino que taponan el ascenso de los "nuevos", con Benzema al frente.
El sufrimiento de Italia y la eliminación de Francia tienen, no obstante, un denominador común, la eclosión de Holanda, que con un juego espectacular, y al contragolpe, le metió siete goles en dos partidos a los finalistas de Alemania 2006. Van Basten dirige un equipo sustentado en tres jugadores del Real Madrid: Snjeider, Robben y Van Nistelrooy.
La "oranje" rezuma talento, hace el juego más vistoso y cuenta sus partidos por exhibiciones. Holanda es la gran favorita para alzar el título, pero hay una incógnita: si mantendrá o no este nivel a partir de cuartos de final, cuando un error supone la eliminación.
Junto a la "naranja mecánica", dos equipos han mostrado un nivel superior al resto: Portugal y España.
En el caso de España, la historia del último Mundial se repite, aunque el desenlace está abierto, de momento. "La Roja" arrancó aplastando a Rusia (4-1) con hat-trick de Villa, sufrió pero venció a Suecia (2-1), de nuevo con tanto de Villa, y solventó el trámite de Grecia (2-1) con los suplentes.
Hace el mejor juego del torneo, toca hasta aburrir, se cierra relativamente bien, sale a la contra mejor y encima marca goles con facilidad. Sin embargo, la defensa no pasa de regular y está por ver si lo hombres de Luis Aragonés serán capaces de "competir" ante un rival de entidad.
La prueba del "empaque" la tendrá frente a Italia, campeón del mundo y el rival perfecto para vengar afrentas pasadas, acabar con la maldición de los cuartos de final y ganar enteros en las apuestas. Con todo, la "azzurra" parte como favorita, siempre va de menos a más, y es de esperar que los de Donadoni confirmen la mejora mostrada ante Francia. A fin de cuentas, son los campeones del mundo. Y tienen a Buffon.
En el grupo D, Rusia acompaña a España a cuartos. Tras un comienzo desafortunado, la escuadra de Hiddink ha sabido sobreponerse logrando sendas victorias (doble 2-0) ante Grecia y Suecia. Un equipo joven y fresco, en construcción como dice su entrenador. El holandés ha montado un once basado en el Zenit, campeón de la UEFA, que destaca por su velocidad en ataque y que tendrá que mejorar en defensa si quiere optar a algo ante Holanda. Hiddink, que ya ha hecho historia con Rusia, puede aferrarse a que su "oranje" suele ir de más a menos en estas citas.
Por su parte, Grecia no estuvo a la altura de las circunstancias, como se le supone a un campeón que ha de defender corona, perdió sus tres partidos con el mismo juego feo que en 2004, lo que viene a confirmar lo que ya muchos creían, que los griegos ganaron la última Eurocopa por una carambola del azar.
La gran damnificada de aquella final, Portugal, sí que alberga esperanzas de repetir y mejorar su actuación. Los lusos lograron sin problemas la primera plaza de su grupo A, por encima de la débil Suiza y de la valiente Turquía, que logró el segundo billete a cuartos con una remontada épica ante la República Checa.
Hoy por hoy, decir Portugal significa decir Cristiano Ronaldo, el jugador de moda, líder del Manchester inglés, último campeón de Europa de clubes. Le escoltan estrellas emergentes como el medio Moutinho, hombres de la "vieja guardia" como Deco y la inteligencia de su entrenador, Luiz Felipe Scolari, en su última cita al frente del combinado portugués. Además, da la sensación de que la Eurocopa le debe algo a Portugal tras el injusto desenlace de 2004 en casa.
Precisamente, Portugal abrirá la ronda de cuartos de final, y lo hará frente a un hueso, Alemania. Tras su buen arranque ante Polonia (2-0), que recordó al brillante juego desplegado por los teutones en 2006, llegó una derrota inesperada ante Croacia, que sacó a la luz las carencias de los alemanes, y que a la postre le ha costado la primera plaza a los chicos de Joachim Löw.
Sin embargo, Alemania siempre es favorita, y nunca se la puede descartar. Pese al caminar errante de sus delanteros Gómez y Klose, Ballack sigue estando a duras y maduras, Podolski garantiza los goles, y Lahm y Frings mantienen su alto nivel con la selección. Por encima del Italia-España, el Portugal-Alemania es a priori el duelo más igualado e imprevisible de cuartos.
Líder del grupo B, Croacia demostró estar al mismo nivel, sino mejor, que Alemania, y dos peldaños por encima de Polonia y Austria, dos selecciones parejas en su mediocridad.
La prometedora selección croata, culpable de la no presencia de Inglaterra en la fase final del torneo, no comenzó tirando cohetes, pero ganó por la mínima a Austria. En su duelo con Alemania, donde se podían medir sus límites, los croatas doblegaron con asombrosa facilidad al equipo teutón con dos tantos de Srna y Olic, y dirigidos en el campo por Modric, el mejor jugador de Europa a juicio del técnico croata Bilic.
Croacia se verá las caras en cuartos con Turquía, que viene a ser Nihat y otros diez guerreros. Por casta, fe y fuerza se clasificaron los turcos para cuartos de final, tras remontar un partido que perdían 2-0 en el minuto 74 ante la República Checa. Con cantada histórica de Cech, el milagro lo obró Nihat con dos goles en dos minutos. En el Croacia-Turquía de cuartos, el que pase tocará techo, y tendrá licencia para alcanzar cotas más altas.(Xinhua) 19/06/2008
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