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El equipo chino de tenis de mesa que posee la mayor pléyade de estrellas deportivas se encuentra listo para desplegar su poderoso ataque durante los Juegos Olímpicos de Beijing, en espera de apoderarse de todas las cuatro medallas doradas.
El tenis de mesa o pingpong es considerado un deporte nacional en China, por lo que la presión que se ha ido poniendo sobre el equipo para que no deje escapar ni una sola de las cuatro medallas de oro, será cada vez mayor cuando una apasionada multitud muestre su apoyo desde las gradas del Gimnasio de la Universidad de Peking.
China ha presentado a sus mejores raquetistas para estos Juegos, entre los que se encuentra el número uno, Wang Hao, el cuatro veces ganador de la Copa del Mundo Ma Lin, y el tres veces campeón Wang Liqin.
En cuanto a las palas femeninas, la alineación presenta a Zhang Yining, a la ganadora del Grand Slam Wang Nan y a Guo Yue, recientemente coronada como campeona en Zagreb, tres de las más importantes atletas en la disciplina y que son consideradas prácticamente invensibles.
Sin embargo, el líder del equipo, Huang Biao, ha restado importancia a las espectativas para barrer con los títulos.
"Asegurar una victoria en todas las categorías es la aspiración de todo el pueblo chino, pero en los deportes siempre existen factores inciertos", afirmó Huang.
Desde que el tenis de mesa debutara como parte de la familia olímpica en Seúl, en 1988, China se ha guardado en la bolsa la aplastante cantidad de 16 medallas de oro del total de 20 disputadas.
Hace cuatro años, en Atenas, el surcoreano Ryu Seung Min asombró al mundo al derrotar al veinteañero Wang Hao, y reclamar el más controvertido título de individual varonil, obteniendo con ello la tercera medalla dorada para su país.
A pesar de sus abundantes honores, ninguno de los tríos chinos ha sido coronado campeón individual en una Olimpiada.
Ryu, que se ubica en el octavo lugar del ranking mundial, ha declarado recientemente que no siente presión para defender su título.
"Estoy al tanto de que Wang Hao se encuentra en excelente condición física, pero también de que es humano, y que puede ser derrotado", dijo Ryu, cuyo rápido movimiento de pies, su poderoso golpe curvo de la mano derecha y nervios de acero le han permitido prevalecer ante muchos otros oponentes.
Además, el campeón europeo Timor Boll, de Alemania, y el quinto lugar del ranking, el veterano bieloruso Vladimir Samsonov, también se han resuelto descarrilar al gigante chino en su propia Olimpiada.
Boll se ha recuperado por completo de una lesión en la rodilla, mientras que Samsonov derribó a cuatro oponentes chinos antes de ganar el Abierto de Kuwait, en marzo pasado.
El entrenador en jefe de la selección china de ping-pong, Liu Guoliang, dijo que la amenaza en agosto podría provenir principalmente de Alemania y de la República de Corea, especialmente en la categoría de individual varonil.
Los expertos afirmaron que cualquier negligencia en el evento puede resultar en una repetición del escenario de Atenas. Agregaron que otros atacantes poderosos pueden ser Japón, Singapur y la República Popular Democrática de Corea, que dificultarán el esfuerzo chino de arrasar con los cuatro títulos.
Funcionarios deportivos también advirtieron que la ventaja de estar en casa en lugar de ser visitantes podría ser un arma de doble filo.
Ante la nueva regla del reemplazo de los enfrentamientos de dobles masculino y femenino por la categoría de equipos, Wang Hao ha declarado con determinación y confianza que el único enemigo de China podría ser ella misma, no las nuevas regulaciones de competencia.(Xinhua) 21/07/2008
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