|
Wang Xiumei está recostada contra la puerta de hierro de la comunidad Hongxialu al mediodía del miércoles. Su perro, echado cerca de sus pies, a la sombra, jadea por el calor. Sin embargo, la mujer mantiene sus ojos fijos en las personas que entran y salen de la comunidad.
Wang, de 65 años, es una de los 288 voluntarios de seguridad de Hongxialu, quienes mantienen el orden social y la higiene pública en su barrio residencial.
"La mayoría de nosotros (voluntarios) somos ciudadanos mayores de 50 años. Todos los días trabajamos por turnos de dos horas en diferentes lugares", dice Wang, enseñanado orgullosa su brazalete rojo y la insignia con la silueta de los anillos olímpicos, que tiene grabada la leyenda "voluntario de seguridad para las Olimpiadas".
"En general, estamos pendientes de las personas desconocidas que entran en la comunidad y avisamos a la policía si consideramos que alguien exhibe una conducta dudosa. No podemos luchar contra el crimen, pero la presencia de este tipo de patrullas puede atemorizar a los alborotadores. Es lo mínimo que puedo hacer para contribuir a la seguridad de la Olimpíada", sostiene.
A falta de os semanas para la inauguración de los Olímpicos de Beijing, la seguridad se ha convertido en el asunto más importante para China, y el público también ha trasladado su atención de los "mejores Olímpicos de la historia" al más pragmático "unos olímpicos seguros".
"La seguridad es la premisa de una Olimpíada de primera clase con características chinas, y se ha convertido en nuestra máxima preocupación", afirmó el vicepresidente chino, Xi Jinping, durante una visita al cuartel general olímpico y a varios estadios.
Fue la segunda vez que Xi hizo énfasis en la importancia de la seguridad, tras su llamado en ese sentido hecho el 15 de julio en la ciudad de Qinhuangdao, ciudad coanfitriona de las Olimpiadas en la septentrional provincia de Hebei. Xi señaló que los escenarios de las subsedes olímpicas deben dar prioridad a la seguridad.
Zhou Yongkang, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China, y Meng Jianzhu, ministro de Seguridad Pública, también dijeron recientemente que el trabajo de seguridad con motivo de las Justas están en una fase clave, y que todo el país debe ser movilizado para contribuir a la seguridad de las mismas.
El compromiso de China con la seguridad de sus Juegos Olímpicos no es una mera colección de consignas, ya que las estrictas medidas para hacer frente a las amenazas pueden ser vistas fácilmente en Beijing y las demás ciudades coanfitrionas.
"Hemos hecho grandes esfuerzos para consolidar las patrullas comunitarias, combatir los diferentes tipos de actividades criminales, reforzar el control sobre el manejo de productos peligrosos, y desplegar personal de seguridad en los lugares olímpicos más importantes", afirmó Liu Shaowu, director del departamento de seguridad del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Beijing en una conferencia de prensa.
Ahora hay cercas en alrededores de todos los estadios, la Villa Olímpica y los hoteles desde los cuales se controla todo lo relacionado con el certamen. Al mismo tiempo, se han instalado sistemas de vigilancia y alarma, y además se han establecido puntos de control con personal y vehículos de seguridad.
Desde el pasado 29 de junio, Beijing empezó a practicar requisas a los pasajeros en las estaciones del metro, el sistema de transporte público más utilizado en la ciudad. Hasta el 13 de julio, la policía había detenido a 39 personas que intentaron abordar los trenes portando cuchillos.
"Es un poco caótico cuando tienes que someterte a la revisión durante la hora punta", dice Li Su, quien trabaja en una compañía de contabilidad
"Cada maleta de computador portátil y cada maletín debe pasar por las máquinas de rayos X, por lo que se hace una gran fila a partir de la máquina. Pero en mi opinión personal creo que vale la pena, porque es mejor prevenir que lamentar", agrega.
Las inspecciones también están siendo realizadas en las oficinas de correos, aeropuertos, terminales de autobuses y estaciones ferroviarias de todo el país.
Efectivos de la policía armada iniciaron este lunes patrullas permanentes con perros en las cuatro estaciones ferroviarias de la capital, incluyendo una ubicada en la zona sur, que aún no ha sido abierta al público.
En la Estación Ferroviaria Oeste de Beijing, uno de los terminales más importantes de la ciudad, la policía está pidiendo a los pasajeros probar cualquier líquido que lleven consigo, o poner las botellas que aún no han sido abiertas bajo un detector que identifica su contenido.
En cada entrada de la estación, seis agentes llevan a cabo los chequeos, y en las salas de depósito de equipajes, cada pieza debe ser escaneada.
Igualmente, las maletas que portan los pasajeros deben pasar las pruebas de rayos X y además ser examinadas por los perros policía.
Con el recuerdo aún fresco de la explosión de dos autobuses en la sudoccidental provincia de Yunnan, los departamentos de seguridad de Beijing también han intensificado las requisas en las estaciones de autobús y en los vehículos de servicio público.
Desde el 20 de julio, los aeropuertos de Beijing y de las otras ciudades coanfitrionas adoptaron dobles inspecciones de seguridad, y los pasajeros que tengan como destino a dichas ciudades deben mostrar sus documentos de identidad a la hora de comprar los boletos de autobús, tren y barco. Retenes también han sido erigidos en las autopistas de entrada y salida de Beijing.
Hace algunas semanas, la policía anunció recompensas que fluctúan de entre 10.000 y 500.000 yuanes (1.449-72.463 dólares) para quienes proporcionen información veraz sobre amenazas reales a la seguridad de los Juegos.
Así mismo, en abril entró en vigor una prohibición de transporte de líquidos en los equipajes de mano en los vuelos domésticos, y en junio, el servicio postal suspendió el envío de paquetes que contengan líquidos, disposición que estará vigente hasta el 31 de octubre.
Los usuarios deben mostrar sus documentos de identidad a la hora de hacer los envíos, y, a excepción de las cartas, deben enseñar el contenido de los sobres o paquetes.
Además, las autoridades lanzaron simulacros antiterroristas a nivel estatal para preparar las fuerzas de seguridad contra ataques químicos, secuestros y otras posibles contingencias.
La capital nacional también ha desplegado cerca de 110.000 personas, entre policías, efectivos de las fuerzas armadas y voluntarios, y ha movilizado a la ciudadanía para garantizar la seguridad de la cita deportiva más importante del mundo.
"Haremos nuestros mejores esfuerzos para llevar a cabo unos Juegos seguros y pacíficos", aseguró Liu Shaowu. (Xinhua) 25/07/2008
|