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Nadie dudó nunca de la determinación del equipo masculino de baloncesto de Estados Unidos para ganar la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Beijing. Y cinco partidos después del inicio del torneo, a nadie le queda duda de su capacidad para hacerlo.
Los estadounidenses lograron cinco victorias en igual cantidad de juegos disputados en la ronda preliminar para terminar en un indiscutible primer lugar, incluyendo un 119-82 ante el actual campeón mundial, España, y un 92-69 sobre el subcampeón, Grecia, con un promedio de margen de victoria de 32,8 puntos, que le ha permitido consolidarse como el único invicto de los 12 seleccionados que toman parte en las Justas.
Su defensa ha sido una de las mejores de la historia olímpica, con 14,4 robos que forzaron 22,8 pérdidas de balón por juego, una de las claves de sus inobjetables victorias.
Todas estas impresionantes estadísticas han despertado en los aficionados los recuerdos del equipo estadounidense que tomó parte en los Olímpicos de Barcelona en 1992, que para la mayoría ha sido el único verdadero "Dream Team" de toda la historia.
"Estaban enviando una señal, haciendo una afirmación, 'vamos en serio', y lo dejaron absolutamente claro. Querían demostrarle a todo el mundo que ellos son superiores, y lo hicieron", dijo Pau Gasol, luego de la derrota española, en un partido que puede haber sido una final anticipada.
De seguir como van, el torneo de baloncesto de las Justas de la capital china no será más que un escaparate para exhibir el poderío de los estadounidenses, que en promedio han anotado 103 puntos y permitido sólo 70 por encuentro, con 36 por ciento de los lanzamientos convertidos desde fuera del área.
"Queremos complicar al otro equipo, nos gusta anularlos", dice Carmelo Anthony, de Estados Unidos.
La superioridad de este sorprendente equipo será puesta a prueba por otras dos selecciones de alto nivel provenientes del otro grupo, el líder Lituania y los actuales campeones olímpicos, Argentina, los cuales sólo perdieron un juego en la ronda preliminar.
Lituania llevaba cuatro victorias en línea, entre ellas un 79-75 ante Argentina, antes de perder ante Australia 106-75, en un partido sin mayor sabor.
En comparación con los norteamericanos, los lituanos no tienen mucho de qué sentirse orgullosos en cuanto a sus estadísticas, pues sus ventajas sobre sus rivales en rebotes, porcentaje de lanzamientos y márgen de victoria han sido magras. No obstante, Lituania tiene una de las escuadras más balanceadas del torneo.
Linas Kleiza, de los Nuggets de Denver, y quien lideró el equipo con 13,8 puntos y 5,8 rebotes por juego, es un lanzador en permanente actividad en el último cuarto, mientras que Ksistov Lavrinovic y Robertas Javtokas también son constantes en sus lanzamientos desde el perímetro, y han hecho un trabajo sobresaliente en defensa.
Manu Ginobili regresó después de recuperarse de una lesión de tobillo para liderar a Argentina, con una permanencia promedio en la cancha de 27:47 minutos, con 19,6 puntos por juego, demostrando que los campeones estuvieron muy por encima de la mayoría de sus rivales en la ronda preliminar, sin contar, claro, la derrota ante Lituania.
Los argentinos son claramente el principal obstáculo para el nuevo "dream team" estadounidense, teniendo en cuenta que los han derrotado dos veces en los cinco enfrentamientos que han sostenido en los últimos cuatro años.
La sorpresa más grande de la ronda preliminar ha sido el desmoronamiento de Rusia, campeón europeo, que terminó en un increíble quinto puesto con cuatro derrotas en cinco salidas a la cancha. El único equipo al que los rusos lograron superar (71-49) fue Irán, que se fue de las Olimpíadas en blanco.
China, por su parte, dio buena cuenta de Dirk Nowitzki y sus compañeros del seleccionado de Alemania para terminar cuarto y asegurarse un lugar entre los ocho mejores.(Xinhua) 19/08/2008
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