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Los familiares y amigos de Guillermo Pérez, quienes vivieron con intensidad casi 10 horas de trasmisión televisiva sobre la actuación del deportista en Beijing, celebraron hoy la conquista de la medalla olímpica de oro.
Desde las 10:30 de la noche del martes en México, vecinos, amigos y familiares se dieron cita en la casa de la familia Pérez, en el municipio de Terán, estado de Michoacán (oeste), para seguir de cerca las acciones de Guillermo Pérez en Beijing.
Tras "sufrir" con la victoria complicada contra el británico Michael Marvey, la abuela del atleta mexicano expresó ante la prensa su apoyo a Guillermo.
"Estoy orgullosa de ti, que te bendiga Dios y te esperamos en casa, para festejar tu victoria. Sé que regresarás siendo campeón olímpico", dijo Florentina Rubio tras el combate en que Guillermo derrotó al británico Marvey, por tres puntos de diferencia.
En Terán, los ojos de los michoacanos seguían a su paisano Guillermo, quien avanzaba a su segunda pelea para enfrentar a Nikpai Rohullah, de Afganistán.
A las tres de la mañana, hora local de este miércoles, muchos mexicanos se desvelaron para ver el segundo combate del mexicano ante el afgano Nikpai Rohullah, a quien logró derrotar con dos puntos en tres rounds.
Khawlaor Chutchawal, de Tailandia, fue el tercer contrincante de Pérez, frente a quien podría asegurar una medalla y, con el triunfo, pasar a la final.
A las cinco de la mañana la algarabía continuaba en la casa del atleta mexicano, donde sus familiares festejaban ya la tercera victoria de Guillermo, a sabiendas de que desde el inicio del combate el mexicano ya era poseedor de una medalla.
Para las 7:30 de la mañana, los familiares y amigos Pérez sentían que el oro estaba más cerca.
En la final del taekwondo, categoría de 58 kilos, el mexicano Guillermo Pérez enfrentó Yulis Gabriel Mercedes, de República Dominicana, a quien ya había enfrentado en Atenas 2004.
La tensión crecía, segundo a segundo. Había nervios y comentarios, luego de que en el punto de oro ninguno de los dos contendientes marcó un punto y el combate se fue a decisión de los jueces, quienes le dieron el combate al mexicano.
En la casa de la familia de Pérez, la gente gritaba, saltaba, reía y lloraba de alegría con la victoria obtenida por el mexicano.
"Gracias al Señor, porque verdaderamente él fue quien lo ayudó, yo le pedí mucho para que lo ayudara y no tengo palabras para esta gran victoria de mi nieto, y aquí lo espero con los brazos abiertos", dijo la abuela del nuevo campeón olímpico.(Xinhua) 21/08/2008
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