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El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, calificó el día 25 de "razonable" el desempeño de los atletas de su país en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, donde terminaron ubicados en la posición 23 del medallero, con 15 medallas (tres de oro, cuatro de plata y ocho de bronce).
"Obviamente que como brasileño quiero ganar el mayor número posible de medallas de oro. Pero hay otros que también quieren ganar" , justificó este lunes Da Silva durante su programa semanal de radio "Desayuno con el presidente".
"No es que queramos ganar todas las de oro, sino que podamos disputar una olimpiada en igualdad de condiciones. Si nosotros comenzamos a buscar eso ahora, tenemos la oportunidad de mejorar mucho en 2012 y de estar en la punta en 2016", agregó.
Pese a llevar a Beijing la más grande delegación de su historia (con 277 atletas), Brasil retrocedió en su desempeño, en comparación con Atenas 2004, cuando quedó en el puesto 16, con cinco oros, pero en el número de preseas conquistadas se igualó al de Atlanta 1996.
Da Silva admitió la frustración con el resultado del fútbol en el que la selección femenina se quedó con la plata y la masculina con el bronce, y justificó que los brasileños "siempre esperamos ganar la medalla de oro en fútbol ".
En cambio, destacó que "Brasil ganó en algunas cosas que no tenía el hábito de ganar". Como ejemplo, elogió la medalla de oro conseguida por la atleta Maurren Maggi en salto largo, la de la selección femenina de voleibol que conquistó un histórico campeonato olímpico y la de los 50 metros del nadador César Cielo Filho.
El mandatario advirtió que el país debe trabajar duro desde ahora para mejorar su desempeño en Londres 2012, y dijo estar convencido de que ello puede ocurrir si hay una mayor madurez profesional en el tratamiento de los atletas, con contribuciones económicas de los estados, las alcaldías y las empresas privadas, para que "podamos tener equipos más competitivos".
"Gran parte de los atletas que formaron la delegación brasileña en los Juegos de Beijing son personas que ganan un buen salario, con estructura de financiación, pero otros muchos tuvieron que sobrevivir casi por su cuenta", explicó el gobernante.
Pero, según el diario "O Globo", el ciclo olímpico que acaba de terminar recibió las mayores inversiones de la historia, con un total de 692 millones de reales (428 millones de dólares, hechas a través del presupuesto del gobierno federal, de empresas estatales como Correos de Brasil, el Banco de Brasil y la petrolera Petrobras, y con aportes de gobiernos de algunos estados.
"El negocio de China ha costado caro al Gobierno. Cada medalla, excepto las dos del fútbol - ya que la Confederación Brasileña de Futbol (CBF) no recibe dinero público - salió por 53 millones de reales (32 millones de dólares)", afirmó el rotativo, al comparar que "la campaña de Atenas 2004 recibió 280 millones de reales y conquistó cinco oros".
En su programa de radio, el presidente volvió a defender la candidatura de Río de Janeiro a los Juegos Olímpicos del 2016, en la que compite con Madrid, Tokio y Chicago.
"Sudamérica nunca tuvo una Olimpiada. Los Juegos Olímpicos tienen que venir a América del Sur", agregó Da Silva en su programa radial. (Xinhua) 26/08/2008
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