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Cuando los chinos celebraron con fastuosos regocijos y gran emoción la realización de la Olimpiada de Beijing, ¿no se sabe cuántos chinos de ultramar en todo el mundo derramaron lágrimas de alegría. En ese período, hicieron objeto de su gran ovación cada metalla que conquistaron los deportistas chinos. La audiencia televisa de ellos no quería perder ninguna escena de las magníficas competiciones. La apreciación de todos los chinos en el mundo me permite comprender qué es eso de "compartir la misma emocion en todos los rincones del planeta".
Durante la Olimpiada, muchos chinos mandaron sus mensajes de felicitaciones por medio de sus móviles. Una lectora de nuestro periódico en EEUU manifestó con emoción que al día siguiente del acto de inauguración, en su camino al trabajo muchos de sus vecinos, traseúntes así como colegas la felicitaron con motivo del evento. Los chinos que viven allí, en el primer momento de su encuentro, golpearon la mano para manifestar sus felicitaciones, y contaron que derramaron lágrimas como lluvias en la noche anterior. Los colegas norteamericanos le preguntaron con gran interés qué significan "Canto al Son de la Vasija", Ruta de Seda y Cuatro Grandes Invenciones. Exclamó que, como una sencilla ciudadana china ha recibido no se sabe cuántas felicitaciones sinceras. Esto se debe, opina, que la China de hoy ha acumulado suficentes fuerzas para que sus descendientes en ultramar luzcan con una cara primorosa.
Descubrimos en todos los grandes acontecimientos de la nación china existe presencia de chinos de ultramar. El interés que tienen en la Olimpiada tiene raíces profundas. En la vieja China, reunieron en varias ocasiones fondos para contribuir a la participacion de deportistas chinos en las competiciones internacionales. Una vez, cuando celebraron un partido de fútbol en Bangkok para reunir fondos, el sitio estaba repleto de espectadores, y muchos chinos de ultramar tuvieron que ver la competición trapando árboles fuera del recinto de la competición. En la solicitud para organizar la Olimpiada y en el trabajo de su preparación, muchos chinos de ultramar participaron con entusiasmo. Más de 300.000 de chinos de ultramar contribuyeron a la construcción de estadios y gimnasios. Decenas de miles de ellos saliberon con pecho para defender el relevo del fuego sagrado. La coordinacón tácita entre los chinos en el continente y en ultramar se conoce por todo el mundo. Después de la inauguración, los chinos de ultramar han dejado innumerables escenas conmovedoras cuando vieron la transmisión de los partidos olímpicos. Unos chinos de ultrmar que regentan restaurantes invitaron a todos sus clientes a ver transmisiones en las grandes salas y les proveían bebidas a mitad del precios. Muchos chinos de ultramar leían prensa al día y veían la transmisión por la noche aplaudiendo tanto hasta sin tener en cuenta que sus manos les volvieran enrojecidas. Después de la clausura de la Olimpiada, mandan en oleajes mensajes de felicitaciones al país, ofrecen banquetes de felicitación, organizan manifestaciones en caravanas, o celebran grandes concentraciones. Pasaron los días como fiestas. Manifiestan: ¿cómo no sentirnos orgullosos cuando hoy conquistamos medallas olímpicas de oro y plata en contraste con el sentimiento deprimido del pasado?
A través de la Olimpiada, los chinos de ultramar están observando con cuidado los grandes cambios que se producen en el territorio chino. Como mensajeros más avanzados del intercambios entre la cultura china y la extranjera, los chinos de ultrmar están especialmente interesados en cómo los extranjeros enfocan a China. La Olimpiada nos permite realizar un apreciable avance humano. Los chinos y los extranjeros tuvieron una positiva interacción y respuestas recíprocas. Los medios extranjeros sostienen que los chinos gozan de una vida sabrosa y tienen un sistema humano en medio de seriedad. Lo señalaron en tono de envidio. Y los chinos de ultramar también tienen una satisfacción especial por tener una patria abierta, tolerante y autoconfiante, que es altamente apreciada en la comunidad internacional.
Ver la Olimpiada hace pensar en serenidad a los chinos de ultramar. La Olimpiada ha encendido el patriosmo, pero no signfica simplemente una manifestación de sentimientos nacionales. Para muchos chinos de ultramar, se trata de una trayectoria psicológica de la elevación de orgullo nacional. Cuando las selecciones extranjeras derrotaron a la china, la audiencia china aplaudió igualmente. Lang Pin y otros deportistas chinos de fama nacional trabajan como entrenadores de equipos extranjeros, pero no se han hecho objeto de ironía sino comprensión … Un aire armónico invade en el ambiente, sobrepasando los límites estrechos para que se sienta la armonía humana y la tolerancia sincera. Algunos chinos de ultramar sostienen que estos fenómenos demuestran que los chinos están sobrepasando los sentimientos deprimentes centanarios para adquirir una psicología normal de una gran nación. El mar es grande porque acepta en su seno a las aguas de miles de ríos. La Olimpiada es una elevación nacional de su escala de valores.
En el extranjero, los medios principales de información levantan su dedo pulgar para indicar su aproblación de la actuación de China. Y los chinos de ultramar reciben más atención, se vuelven más autoconfiantes, y se conslida aún más la unidad de las comunidades chinas. Los compatriotas chinos siguen de cerca la dinámica post-olímpica. Sostienen que la Olimpiada ha sonado el clarín para el desarrollo continuado de desarrollo de China. Será una Olimpiada duradera cómo extender el ideario de "Olimpiada verde", cómo desarrollar el espíritu de superación, y cómo ganar las medallas de oro en todo los frentes de trabajo. (Pueblo en línea) 03/09/2008
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