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Desde iniciadas las competiciones de la Paraolimpiada, la imperturbabilidad, tenacidad y optimismo de los deportistas permitieron que los espectadores experimentaran la fuerza de la personalidad de no bajar la cabeza ante el destino y superarse persistentemente. Esta fuerza ha conmovido a todos y guiado a la gente a dirigir más su mirada a la causa de los minusválidos, lo que constituye una valiosa riqueza dejada por la Paraolimpiada de Beijing.
Aunque las excelentes competiciones en la Paraolimpiada han dejado a la gente darse cuenta que en muchos aspectos, los minusválidos no son menos poderosos que las personas sanas y tienen igualmente una variada vida colorida, tienen de todos modos muchas incomodidades en la vida cotidiana. Satisfacer las diversas necesidades de los minusválidos, garantizar sus legítimos derechos, promover su desarrollo integral y hacer realidad su igual participación en la vida social constituye la fuerza motriz interna para el desarrollo de la causa de los minusválidos y la tarea fundamental del trabajo en bien de los minusválidos y también una responsabilidad ineludible de los gobiernos a los distintos niveles y del socialismo.
Hay que decir que la calidad del ambiente de vida de los minusválidos de China ya se ha mejorado en grandes márgenes y que los minusválidos han venido integrándose crecientemente en toda la sociedad. Tomemos la Región Autónoma de Mongolia Interior como ejemplo: En los últimos cinco años, el empleo de minusválidos de poblados y cantones ha aumentado en cerca de 20.000 personas, la tasa de empleo de los minusválidos aptos para el trabajo ha alcanzado a 86,3%, lo que representa 11 puntos porcentuales más que hace cinco años. Para elevar la capacidad de trabajo de los minusválidos, los departamentos pertinentes de Mongolia Interior han realizado una capacitación profesional y técnica para unos 60.000 minusválidos y han perfeccionado y reforzado las disposiciones legales y políticas sobre el empleo de minusválidos.
Sin embargo, la base de la causa de los minusválidos en China es relativamente débil; las políticas y medidas de garantía social para los minusválidos aún no son perfectas; los minusválidos todavía tienen muchas dificultades en la vida básica, asistencia médica, rehabilitación, educación, empleo y participación social, y muestran una diferencia relativamente grande en el conjunto de la vida y el nivel social promedio. Por ejemplo, la mayoría de las ciudades tienen en su urbanización menos consideración a las facilidades para el movimiento de los minusválidos; las sendas para ciegos en ciertas ciudades son muchas veces obstaculizadas; la preocupación y atención de los diversos círculos sociales por los minusválidos dan mayor importancia al aspecto material que a su percepción psicológica.
Preocuparse por los minusválidos es un importante signo del progreso social. No obstante, preocuparse por los minusválidos no equivale, en modo alguno, a una desigual limosna sentimental ni a una donación u obsequio material. Los minusválidos tienen desafortunadamente defectos corporales e incomodidades, pero su personalidad sigue siendo sana y debe ser igualmente respetada. Esto exige una profunda comprensión de la civilización y de la naturaleza humana.
La Paraolimpiada de Beijing ha dado una oportunidad para mejorar ulteriormente el ambiente de vida de los minusválidos. Agarrar esta oportunidad para extender el amor a los minusválidos y desarrollarlo hará más hermosa la sociedad socialista armoniosa. (Pueblo en Línea) 16/09/2008
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