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Por Luis Alberto Sierra G.
Aunque el corredor panameño Said Gómez recibió la víspera en la Clausura de los Juegos Paralímpicos de Beijing el Premio al Mejor Logro Whang Youn Dai, junto a la nadadora sudafricana Natalie Du Toit y por una destacada trayectoria deportiva de más de dos décadas, la noticia no ha conmovido a la mayoría de los habitantes de Panamá.
Gómez, especialista en 1.500 metros y en 5.000 metros y quien tiene una limitación visual, ganó a lo largo de cuatro Juegos Paralímpicos tres medallas de oro, una en Barcelona 1992 y dos en Atlanta 1996, además de cuatro medallas de plata (dos en Barcelona 1992, una en Sidney 2000 y una en Atenas 2004) y una de Bronce (Sidney 2000).
En Beijing no logró sin embargo ingresar a las finales en las pruebas de su especialidad.
La entrega en el acto de clausura en China a Gómez de una medalla de oro puro de 75 gramos apenas si ocupó este miércoles breves espacios en la prensa escrita local, y no ha desatado aún la pasión que despertó la conquista por parte del Irving Saladino durante los pasados Juegos Olímpicos de Beijing de la primera medalla de oro en la historia del certamen para Panamá, en salto de longitud.
Tampoco parece de esperarse que el tráfico de las principales ciudades de Panamá se vaya a paralizar con la llegada el próximo sábado al país de Gómez, en contraste con lo ocurrido con el arribo el pasado 21 de agosto de Saladino a Panamá.
La presencia en su país del primer medallista de oro de Panamá en Juegos Olímpicos desató una euforia que hizo recordar la ceremonia del 31 de diciembre de 1999 en que los panameños celebraron el paso de la administración del Canal de Panamá de manos de Estados Unidos a manos de Panamá.
La celebración de fines de 1999 representó el fin de décadas de presencia militar estadounidense en las riberas del Canal de Panamá, tras un proceso de reversión efectuado en cumplimiento de los Tratados Torrijos Carter de 1977.
La alegría por el logro de Saladino no fue desproporcionada, ya que puso en alto y por encima de muchos países en el cuadro de preseas a Panamá, y significó el fin a más de 60 años de sequía de medallas.
Si bien Panamá ha participado en todos los Juegos Olímpicos, sólo había conquistado antes de la participación de Saladino en Beijing las dos preseas de bronce ganadas por el corredor Lloyd La Beach en 100 y 200 metros en 1948 en Londres.
Sin poner en tela de juicio el valor de lo logrado en China por el campeón del mundo panameño de salto de longitud, para el subdirector del estatal Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), Luis Celis, hay aún muchos aspectos por considerar en relación con la actuación de Gómez.
Celis, quien usa desde hace cerca de 20 años silla de ruedas, recordó que Gómez ya era tricampeón paralímpico antes que Saladino ganara el derecho a estar en el podio.
"Gómez ha inscrito el nombre de Panamá en la historia de los Juegos Paralímpicos y se merece el mismo o mayor reconocimiento que Saladino", observó el subdirector de la entidad rectora del deporte panameño, y para quien los atletas del deporte adaptado (Paralímpico) tienen generalmente que saltar obstáculos mayores en sus vidas.
Preguntó qué habría podido lograr Gómez -de 44 años- si hubiera podido tener la preparación en el exterior de los atletas clasificados a los Juegos Olímpicos, y equiparó la importancia del premio que recibió en el deporte Paralímpico a la importancia de quien ingresa al salón de la fama del boxeo mundial.
Celis resaltó que el corredor panameño fue escogido entre representantes 138 países, y aseguró que el premio fue un reconocimiento a la trayectoria y calidad como persona de Gómez.
El dirigente aseguró que el deporte Paralímpico panameño "está en etapa de embrión", no obstante el respaldo dado a la disciplina deportiva durante el actual gobierno del presidente panameño Martín Torrijos.
Reconoció que a Gómez se le falló al no habérsele dado mayor apoyo, y pese al esfuerzo hecho en los últimos años con la aprobación de leyes en Panamá dirigidas a impulsar la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad.
En Panamá hay según Celis, 370.053 personas con discapacidad, en este país de poco más de tres millones de habitantes.
El subdirector de Pandeportes advirtió que hay obstáculos físicos que siguen siendo infranqueables para las personas con discapacidad en Panamá, y que impiden la práctica del deporte.
Para la esgrimista panameña Yésika Jiménez, quien participó en los pasados Juegos Olímpicos, Gómez debe ser visto como un orgullo por todos los panameños y debe hacérsele un reconocimiento especial cuando llegue a Panamá.
El presidente de la Federación Panameña de Atletismo, Ricardo Sasso, consideró que lo hecho por Gómez en su carrera deportiva no debe ignorarse, y ya que es el reconocimiento a alguien que ha sido consistente en lo que hace.
"A pesar de muchos años, se me está reconociendo a nivel internacional mi esfuerzo en cinco Paraolimpiadas. Le doy gracias a Dios, al pueblo de China y al Comité Paralímpico, que me nominó, y a mi entrenador, que me animó a seguir", expresó Gómez desde China en ocasión del premio, y con la esperanza de tener el cálido recibimiento de su gente en Panamá.(Xinhua) 18/09/2008
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