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Diego Maradona fue designado oficialmente el día 4 como nuevo entrenador del seleccionado argentino de fútbol y describió que ocupar ese cargo "es como tocar el cielo con las manos".
El astro anticipó que todos los jugadores "tienen las puertas abiertas" en su equipo y dijo no temer que se le "caiga la corona" de haber sido uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos en caso de que le vaya mal en su gestión.
"Cuando yo digo que dejo todo por este cargo no le tengo miedo a que se me caiga la corona. Al contrario, tenemos una mini crisis y nosotros la enfrentamos, estando acá demuestro que yo soy de la gente", señaló Maradona, de 48 años.
Vestido de riguroso traje y con corbata, el notable ex jugador se mostró feliz en la rueda de prensa ofrecida en el predio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en Ezeiza, en los suburbios de Buenos Aires.
Lo acompañaron en el estrado el presidente de la AFA, Julio Grondona, y el flamante secretario general de selecciones, Carlos Bilardo, quien fue técnico suyo en los mundiales de México 1986 (campeón) y de Italia 1990 (subcampeón).
También estuvieron su ex esposa, Claudia Villafañe, y una de sus dos hijas, Dalma Nerea.
En su contacto con los periodistas, afirmó que la Selección "no puede seguir así", en tan bajo nivel de rendimiento, y advirtió que los futbolistas "tienen que dar el salto de calidad, porque estar en Argentina no es estar de paso".
"Voy a poner todo de mí para que las cosas nos vayan bien. Trabajaremos todos los días para que a la Selección le vaya cada día mejor", sostuvo, mientras dijo estar "tranquilo de que van a salir las cosas bien porque material hay".
Además, confirmó que esta noche viajará a Europa para conversar "con los jugadores para que entiendan el mensaje" y contó que irá a ver el partido de este miércoles en España entre el Real Madrid y Juventus, por la Liga de Campeones.
"Le voy a dar la posibilidad a todos, serán todos bien recibidos", enfatizó Maradona, quien deseó encontrar bajo su conducción técnica un jugador que lo "supere".
En un mensaje hacia los aficionados que no lo quieren, expresó: "Van a tener que ser hinchas míos porque son argentinos. Dejar de ser argentino no se puede. Que me den tiempo, me den la chance, no se pueden ir a dormir con una camiseta y levantarse con otra".
Puntualizó que buscará a jugadores "que hagan del fútbol una diversión adentro de la cancha" y con "profesionalismo" afuera de ella, en tanto minimizó su rol en el equipo al destacar que "las grandes selecciones las hacen los jugadores".
"Lo único que importa acá es la camiseta", sentenció.
Asimismo, remarcó que cumple "un sueño" al ser designado oficialmente como nuevo entrenador del seleccionado argentino de fútbol y consideró "un honor" ocupar ese cargo.
Al regresar al predio de Ezeiza "sentí lo mismo que me pasaba cuando era jugador, se me infló el pecho, tengo sensaciones encontradas, lo único que no estoy es nervioso", manifestó.
Respecto de Javier Mascherano, centrocampista del Liverpool de Inglaterra, ratificó que buscará que sea su capitán "porque es el jugador argentino que más se acerca a lo que piensa como pienso yo: trabar con la cabeza, ser profesional, sacrificarse, tiene todos los atributos".
"Desde ya, va a ser mi capitán", subrayó, al tiempo que reiteró que su designación le llega "en el mejor momento" de su vida.
"Yo no sé si voy a dejar a mi familia por este cargo, pero esto es como tocar el cielo con las manos", describió. (Xinhua) 05/11/2008
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