 | | José Antonio Reyes |
En plena crisis financiera mundial, el fútbol portugués parece haber elegido el peor momento para alterar la tendencia de los últimos años, al gastar en 2008 más dinero del que recibió con la transferencia de jugadores para el extranjero.
De acuerdo con reportes difundidos por los clubes, el fútbol portugués encajó 58,4 millones de euros con transferencias para clubes extranjeros, mientras que gastó 61,7 en la contratación de futbolistas procedentes de otros campeonatos.
Por ejemplo, la balanza del Sporting Clube de Portugal, uno de los tres grandes equipos del país, cierra el año con un déficit de 3, 3 millones de euros.
La novedad no reside en lo abultado de los números, sino en el cambio de paradigma por parte de una modalidad que exportaba más de lo que importaba, en un momento en la que la recesión amenaza los mercados europeos.
Los éxitos recientes del FC Oporto, con la conquista de la Copa UEFA, en 2003, y de la Liga de Campeones, en 2004, y las campañas positivas de la selección en la Eurocopa 2004 y Mundial de 2006, explican la demanda por el "producto" portugués.
Tres grandes clubes lusos monopolizaron la época de transferencias, aunque en proporciones desiguales, con la tímida intromisión del Vitória de Guimaraes y Sporting de Braga, así como de los madeirenses de Marítimo y Nacional.
El Benfica ha sido el club que más ha contribuido al desequilibrio negativo en la balanza comercial, al gastar 23,31 millones de euros en contrataciones, con destaque para el "filón" español, José Antonio Reyes.
El centrocampista argentino Pablo Aimar fue la adquisición más cara de los "encarnados", por un valor de 6,5 millones de euros. Una contratación a la que hay que sumar la de Reyes, Carlos Martins, Balboa y del técnico español Quique Flores.
En contrapartida, el club lisboeta ganó poco más de seis millones de euros, en que destacan los cinco millones por la venta de Nelson para el Betis de Sevilla, pero el título de campeón de Invierno ya ha ayudado en parte a justificar la inversión.
Con 26,9 millones de euros, el FC Oporto superó a su rival el materia de fichaje de futbolistas procedentes de clubes extranjeros, pero presenta un saldo final bastante positivo, debido a las "exportaciones" de Bosingwa, para el Chelsea, y Quaresma, para el Inter de Milán.
La transferencia tardía del jugador luso para el club entrenado por José Mourinho, por 24,6 millones de euros, fue la más cara en Italia, la que ha evitado que el saldo negativo en la balanza comercial del futbol portugués llegara a valores históricos.
Tanto Quaresma, como Bosingwa (20 millones de euros) rindieron al campeón nacional más del doble que el Sporting, fiel a la política de contención y equilibrio presupuestario, ya que ha sido el que menos ha gastado en reforzar el equipo.(Xinhua) 30/12/2008
 | | José Antonio Reyes |
 | | José Mourinho |
|