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El técnico Vagner Mancini, del Santos fue destituido del cargo la noche del 13, tras la humillante derrota por 6-2 sufrida en su visita del domingo al Vitoria de Bahia, en duelo válido por la decima fecha del Campeonato brasileño de Fútbol.
Mancini es el segundo estratega destituido este lunes a raíz de los resultados de la última jornada del "Brasileirao". Horas antes el proprio Carlos Alberto Parreira, quien comandaba al carioca Fluminense desde marzo último, había anunciado su despido en una entrevista al canal SporTV.
"Yo ya no soy el comandante", anunció el entrenador, "He sido comunicado (de la destitución) hace media hora".
El ex seleccionador de Brasil en los Mundiales de 1994 y 2006 cayó tras una mala racha de resultados que culminó el domingo con la derrota en casa por 1-0 ante el modesto Santo André.
Vagner Mancini asumió el comando del "Peixe" en febrero pasado y deja el club con 14 victorias, nueve empates y seis derrotas en 29 partidos disputados bajo su dirección, además del título de sublíder del Campeonato Paulista.
Sin embargo, la eliminación temprana en la disputa de Copa de Brasil, la mala racha en el "Brasileirao" y los frecuentes conflictos entre los jugadores del equipo, lo que fue considerado como una demostración de su falta de capacidad de imponer disciplina, acabaron por minar su posición.
La vergonzosa derrota de ayer, fue la gota que trasbordó el vaso. Tras la lluvia de huevos lanzados este lunes por hinchas en furia en la llegada a la sede del club del ómnibus con la delegación que fue a Bahia, Mancini se reunió con los directivos para ser comunicado del despido.
Según la prensa especializada, el Santos intentará fichar ahora a Muricy Ramalho, sin club desde su salida hace dos semanas del Sao Paulo, al cual llevó al tricampeonato nacional.
La otra opción sería Vanderlei Luxemburgo quien también está sin empleo hace dos semanas, tras ser dimitido del Palmeiras y ya dirigió el "Peixe" en tres otras temporadas, la ultima en 2006/2007.
El cambio de técnicos en medio a las temporadas es algo más que común entre los clubes brasileños. Basta una mala racha y todo el trabajo anterior del estratega es olvidado, como ocurrió en el caso de Ramalho, "En el fútbol, si el resultado no viene, el trabajo del entrenador no es bueno. Todo estalla sobre el entrenador. Todos sufren con el calendario sacrificado, pero los reclamos caen encima de una sola persona, que es el técnico", comentó hoy Parreira al hablar de su despido.
"No me arrepiento de nada. Me queda el dolor de no haber logrado seguir el trabajo, pero la cosa es así, todos sabemos que no existe paciencia en el fútbol brasileño", lamentó el veterano técnico de 66 años, quien estaba prácticamente retirado cuando aceptó el desafío de volver a entrenar el Fluminense. (Xinhua) 14/07/2009
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