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El equipo del Palmeiras volvió la noche del 19 a Sao Paulo, menos de 24 horas después de caer por 2-0 ante el Gremio de Porto Alegre en partido anticipado por la trigésima fecha del Campeonato Brasileño de futbol, con dos jugadores menos, a raíz de la destitución de Maurício y Obina, quienes protagonizaron una pelea en la cancha que perjudicó al equipo.
Tras enfrentarse en el final del primer tiempo del partido frente al club gaucho, el zaguero y el atacante fueron expulsados por el árbitro, dejando al equipo con solo nueve hombres en la segunda etapa.
La reacción del los dirigentes del "Verdao" fue conocida en la madrugada del jueves, cuando el vicepresidente de fútbol del club, Gilberto Cipullo, anunció a la prensa que los dos jugadores no volverían a vestir la camisa del club.
El anuncio hizo que los dos protagonistas dejasen a Porto Alegre por la mañana, antes de la delegación. Obina viajó a Río de Janeiro, ya que es atleta del Flamengo y estaba en el Palmeiras por préstamo, en tanto que Mauricio, quien tenía contrato hasta 2012, regresó a Sao Paulo sin hablar sobre su futuro.
"Obina puede regresar al Flamengo, pero para Mauricio, quien es muy joven, será más difícil (encontrar nuevo club)", lamentó el técnico del Palmeiras, Muricy Ramalho.
"Ellos con seguridad serían suspendidos. Ese no es el problema. El gran problema es que eran compañeros y eso afectó emocionalmente a los demás jugadores", agregó el entrenador.
El equipo dejó la capital gaucha sin hablar con la prensa y también la evitaron al desembarcar en la capital paulista.
Sin embargo, en la opinión unánime de los analistas deportivos, el episodio agudizó la crisis interna del club, que tras liderar el "Brasileirao" por 19 fechas consecutivas, enfrentaba una mala racha en las jornadas recientes y ya había caído a la tercera posición de la tabla antes de medirse con el Gremio.
Con la derrota, el "Verdao" siguió en el tercer puesto, con 59 puntos, tres menos que el líder Sao Paulo y a dos del Flamengo, que aún no jugaron en esa fecha.
La situación es provisional ya que depende de los resultados de sus perseguidores inmediatos, Internacional y Atlético Mineiro, que comparten 56 puntos, están ubicados en la cuarta y quinta posición respectivamente y se enfrentarán el domingo.
El equipo recién volverá a jugar el 29 de noviembre y tendrá más de una semana de descanso para bajar los ánimos tras una semana tensa que empezó el martes, con la sanción impuesta por el Superior Tribunal de Justicia Deportiva (STJD) de Brasil al presidente del Palmeiras, Luiz Gonzaga Belluzo.
El STJD suspendió a Belluzo del cargo por nueve meses por los insultos que profirió contra el árbitro Carlos Eugenio Simon, que supuestamente perjudicó al club al anular un gol de Obina, hace dos semanas en un partido con el Fluminense, que vencío por 1-0, lo que costó al Palmeiras la posición de puntero del "Brasileirao".
El dirigente, un conocido economista que llegó a ser sondeado para ser presidente del Banco Central el año pasado y que fue elegido presidente del Palmeiras a comienzos del año para un período de cuatro años, tildó a Simon en una entrevista como "malandro, desvergonzado y crápula".
También dijo que si se encontraba en la calle con el árbitro, quien hace parte del plantel de la FIFA y está convocado para representar Brasil en el Mundial de Sudáfrica 2010, le daría unas bofetadas.
En el proceso, Belluzzo fue denunciado por acto hostil, ofensa moral, manifestación irrespetuosa e incitación a la práctica de violencia y podría haber recibido una pena de seis años de suspensión, pero el tribunal aceptó como atenuante que el dirigente estaba afectado psicológicamente en el momento en que concedió la polémica entrevista. (Xinhua) 20/11/2009
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