El presidente cubano, Fidel Castro, encabezó el 17 la marcha de más de un millón de habaneros "contra el terrorismo, por la paz y la solidaridad", que concluyó en la Oficina de Intereses de Estados Unidos en esta capital.
El estadista estuvo acompañado por dirigentes del Gobierno y el Partido Comunista de Cuba, así como por una multitud representativa de toda la sociedad cubana y sus instituciones y organizaciones políticas y de masas.
"Esta no es una marcha contra el pueblo de Estados Unidos, sino contra el terrorismo, a favor de la vida y de la paz de nuestro pueblo y del pueblo hermano de Estados Unidos, en cuyos valores éticos confiamos", dijo en breve discurso previo a la manifestación.
Castro señaló que la movilización es para exigir el arresto y devolución a la justicia venezolana del confeso y prófugo terrorista Luis Posada Carriles y sus cómplices.
Asimismo recordó los más de 130 años de lucha de los cubanos por su independencia y la "prolongada guerra económica y feroz campaña de terrorismo sufridas por más de 45 años".
El gobernante hizo un recuento de las acciones terroristas sufridas por la isla desde el triunfo de la Revolución (1959), y dijo que "es toda una historia de crímenes y destrucción material".
Entre los ataques mencionó la voladura del vapor La Couvre y la posterior invasión a Bahía de Cochinos en 1961 "organizada y escoltada por unidades navales y aéreas de Estados Unidos, con la complicidad de la OEA (Organización de Estados Americanos)".
También acusó a las diversas administraciones estadounidenses y sus servicios especiales de introducir plagas y enfermedades en la isla, en "el más moderno y dramático concepto de terrorismo, creado y desarrollado por los gobernantes de Estados Unidos contra la Revolución".
El mandatario cubano denunció que los terroristas Posada Carriles y Orlando Boch han realizado decenas de atroces acciones en muchos países del hemisferio, incluido Estados Unidos, y recordó el asesinato del ex jefe del ejército y el ex canciller chilenos Carlos Pratts y Orlando Lettelier.
"Siempre actuaron bajo las órdenes de Washington y luego George Bush padre exoneró a Boch, como ahora Bush hijo tolera la presencia de Posada Carriles en Estados Unidos", acotó Castro.
El gobernante afirmó que todos esos planes contra Cuba han sido financiados por la "tristemente célebre" Fundación Nacional Cubano Americana y recordó que el pueblo norteamericano también ha sufrido el terrorismo.
Estadísticas divulgadas en La Habana señalan que como resultado de al menos 681 acciones de terrorismo y agresiones contra la isla, han muerto 3,478 personas y otras 2,099 recibieron lesiones permanentes en su integridad física. (Xinhua)
18/05/2005