El gobierno de España lamentó el 29 el rechazo en Francia de la nueva Constitución de la Unión Europea (UE), pero descartó que sea un desastre político como anticipan versiones de prensa.
La negativa francesa será "un tropiezo, pero no una catástrofe", manifestó un vocero de la Presidencia española a periodistas en la capital Madrid mientras surgían los primeros informes preliminares sobre el rechazo de este domingo en Francia.
El vocero recordó que la Constitución ha sido aprobada por nueve países, incluídos España, Alemania y Austria e indicó que el proceso de ratificación continuará el próximo miércoles en Holanda y el año venidero en el Reino Unido.
En la decisión francesa pudieron influir "elementos de política interna y de duda o pesimismo sobre el estado del país", dijo y enfatizó que esos "elementos no son compartidos por los españoles".
El portavoz refirió que la Constitución europea incluye un sistema de evaluación de los resultados finales de los referendos en el otoño del año próximo para "adoptar las decisiones que se consideren oportunas".
De acuerdo a un sondeo de la votación en Francia realizado por la empresa encuestadora Ipsos, los franceses rechazaron la Constitución europea con 55 por ciento de los sufragios por el "No" y el 45 por ciento en favor del "Sí".
Analistas internacionales advirtieron, citados en medios de comunicación, que el revés francés es el primero que sufre la Constitución regional pero que tendrá una fuerte repercusión por que Francia es uno de los fundadores de la UE y un "verdadero motor" de la construcción europea.
La negativa francesa podría paralizar el proceso de construcción europea y provocar el próximo lunes una considerable caída del euro, que sirve de moneda común en 12 de los 25 países de la UE, según especialistas económicos.
En la capital francesa de París, el ministro de Relaciones Exteriores, Michel Barnier, expresó decepción por el resultado y consideró que la decisión constituye una "prueba" para Francia, al tiempo que los detractores de la Constitución europea celebraban su triunfo en las calles capitalinas.
En Madrid, autoridades dijeron a periodistas que el presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, tiene previsto hablar en breve con el mandatario francés, el derechista Jacques Chirac, sobre el resultado en Francia.
Expertos recordaron que Francia tuvo una primera actuación controversial en la construcción europea cuando los franceses aceptaron por escaso margen el Tratado de Maastricht que dio origen a la UE en noviembre de 1993.
(Xinhua)
30/05/2005