El presidente Vicente Fox instruyó el 3 al nuevo director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Fernando Flores, que fomente el diálogo entre los representantes de los trabajadores y del sector empresarial para encontrar una salida a la crisis derivada del tema de pensiones y jubilaciones.
El mandatario le pidió buscar "los mejores términos" para resolver los problemas que aquejan al Seguro Social; sostuvo que su gobierno está comprometido con el cumplimiento de la ley vigente, y dijo que ésta no se verá afectada por una negociación laboral.
El presidente Vicente Fox nombró hoy a Flores como nuevo director del IMSS.
El portavoz presidencial Rubén Aguilar informó que Flores, quien hasta hoy se desempeñó como viceministro de Trabajo, sustituirá a Santiago Levy, quien estuvo cinco años en el cargo.
Fuentes oficiales indicaron a la prensa local que la renuncia de Levy fue consecuencia de que se negó a suscribir un acuerdo con el sindicato del instituto que dejaría prácticamente de lado la reforma sobre las pensiones de los trabajadores del Seguro Social aprobada en 2004 por el Congreso.
Señalaron que el argumento de Levy es que al ignorar la reforma se complicará aún más la situación financiera del IMSS.
Fox dijo que es imprescindible encontrar una fórmula que permita el saneamiento tanto del IMSS como del ISSSTE (Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado), "porque los contribuyentes ya no están pudiendo sostener estos sistemas extraordinarios, como son las jubilaciones y pensiones".
El mandatario llamó a solucionar el conflicto, de manera democrática y conjunta, para encontrar una solución equitativa, justa y que no afecte los derechos de quienes han trabajado gran parte de su vida.
"No se trata de tocar esos derechos, ni de restarle nada a nadie", precisó.
Aguilar dijo que el nuevo director tendrá como tarea principal "abrir un espacio al diálogo con el Sindicato Nacional del Trabajadores del IMSS y el sector empresarial, siempre en el marco de la ley".
También deberá "buscar los mejores términos para resolver los problemas que aquejan al IMSS y continuar el trabajo de su antecesor hacia un mejor servicio a los 40 millones de derechohabientes" del Instituto, agregó.
Líderes empresariales comentaron que la salida de Levy del IMSS representó un "error" por parte del gobierno, ya que el funcionario se mantenía firme ante las exigencias del sindicato.
León Halkim, por ejemplo, dijo que Levy fue "removido" por las presiones de los sindicalistas al gobierno y la amenaza de los trabajadores del IMSS de llevar a cabo protestas callejeras en un año preelectoral.
El sindicato del IMSS ha amenazado con convocar a una huelga a partir del 16 de octubre.
Ante la destitución de Levy, el secretario del Exterior del sindicato, Eduardo Pérez Saucedo, dijo que "vamos a reanudar las pláticas con Fernando Flores, porque es una persona que sí conoce el Seguro Social, porque se ha desempeñado como subdirector del IMSS. Es una persona que cuenta con el oficio en la administración pública" .
Aseguró que "con Santiago Levy existía un empecinamiento para dañar al sindicato y a los trabajadores".
Indicó que "desde hace mucho tiempo se había registrado un rompimiento con la autoridad".
El líder sindical dijo que "siempre hemos pensado que al presidente de la República no se le informaba qué es lo que realmente estaba pasando en el IMSS. Sin embargo, ahora -con la sustitución de Levy- cambiará esta situación".
El secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, intentó explicar la posición del gobierno de Fox, al decir que la renuncia de Levy es un relevo como los que se dan en cualquier administración, y aseguró que se mantendrán las reformas a los artículos de la ley.
Afirmó que "hubo un tiempo para construir una cierta solución al problema de pensiones; ese tiempo parece haberse agotado, habrá que intentar otros métodos, no hay debilidad en lo más mínimo".
El diario "Reforma" aseguró hoy que Levy decidió renunciar a su cargo luego de que algunos sectores del propio gobierno respaldaron la propuesta de hacer a un lado la reforma a las pensiones que impulsó la administración foxista.
La reforma establece que todo trabajador de nuevo ingreso al IMSS debe realizar una aportación mayor para su retiro, con lo que se busca evitar que el instituto financie las pensiones con las aportaciones de los trabajadores asegurados.
En el nuevo acuerdo, que supuestamente Levy se negó a suscribir, el gobierno y el sindicato acordaron alargar la edad de retiro de los trabajadores, así como los años de trabajo, además de establecer que los nuevos contratados pagarán la misma cuota de retiro que los empleados actuales y activos.
Fuentes gubernamentales dijeron que este arreglo significaría que otra vez el instituto cargaría con el financiamiento de las pensiones de los trabajadores.
El IMSS enfrenta una severa crisis financiera que se ha visto reflejada en la baja calidad de los servicios médicos que presta, en el desabasto de medicamentos, en la congelación de la plantilla de médicos y enfermeras, y en la nula construcción de nuevas instalaciones, debido a que una buena parte de su presupuesto lo destina al pago de pensiones.(Xinhua)
04/10/2005