El Tratado de Libre Comercio (TLC) que negocian Chile y China posee una trascendencia bilateral enorme, pero tiene un potencial mayor como plataforma regional de ambos países, afirmó hoy el negociador chileno Carlos Furche.
En entrevista con Xinhua, el también director de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería chilena señaló que el horizonte real del TLC "va más allá en términos políticos" y en la "expresión de la voluntad de cooperación".
El TLC ofrece la posibilidad de que Chile sea una plataforma de despliegue para la producción de bienes y servicios destinados a terceros mercados que se concretaría con inversiones de China, manifestó el funcionario en la capital Santiago sobre el primer acuerdo de libre comercio que Beijing negocia con un país latinoamericano.
Esa producción de bienes y servicios resultaría favorecida con el acceso a los mercados en que las mercancías chilenas ingresan sin aranceles, dijo Furche en referencia a la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y México.
El director de Relaciones Económicas Internacionales aseguró que la consecución del TLC no sólo sería una buena noticia para Chile, sino también una importante señal de China al resto de los socios en el Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC) y en Asia "con gran trascendencia para el futuro".
Los gobiernos de Chile y China, con base en un estudio de factibilidad, comenzaron la primera ronda de negociaciones del TLC en la capital china de Beijing en enero pasado con buenos auspicios porque las exportaciones chilenas llegaron a 3,200 millones de dólares en 2004 y a 2,300 millones de dólares entre enero y septiembre pasados.
Las dos partes llevarán a cabo el próximo lunes 24 la V Ronda en Beijing para ajustar las ofertas de acceso a los mercados y concordar la redacción del texto.
Furche confía en alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambas partes en Beijing que vislumbre el fin del proceso tras los avances significativos de la IV Ronda de septiembre en Chile.
La decisión de iniciar la negociación del convenio comercial fue adoptada por los presidentes Ricardo Lagos de Chile y Hu Jintao de China durante la visita del mandatario asiático al país latinoamericano para asistir a la cumbre del APEC en noviembre pasado.
Según informes de prensa, está previsto que ambos estadistas coincidan en noviembre venidero en la nueva cumbre de APEC en Corea del Sur y formalicen la conclusión de las negociaciones del TLC.
Furche dijo que negociadores chilenos conversan con los sindicatos locales que pudieran resultar afectados por la eventual eliminación de aranceles con China en el TLC, particularmente los textiles.
Los encuentros tienen la finalidad de alcanzar posiciones comunes y plantear plazos más largos de desgravación en los productos sensibles o eventualmente excluirlos de la negociación, consideró el funcionario.
Furche admitió la imposibilidad práctica de que el 100 por ciento de los sectores quedé conforme con el resultado de las negociaciones, pero "se logrará un buen balance entre nuestras necesidades de protección" y "de ganar mercado en el corto y mediano plazo en China para diversificar nuestras exportaciones".
Sobre las intenciones de China de invertir en Chile, señaló a manera de ejemplo el acuerdo con la empresa estatal Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) para comprar mineral por 2,000 millones de dólares.
Chile considera estratégica la negociación del TLC con China, pero al mismo tiempo, las otras dos potencias económicas suramericanas, Argentina y Brasil, apuntan hacia el mercado chino en particular y el asiático en general con mercancías que deben salir por los puertos chilenos en el Océano Pacífico, señaló el funcionario.
Afirmó que esa situación significaría "potenciar la conectividad" de puertos, caminos e infraestructura entre la parte sureña de América del Sur que "mira hacia" el Océano Atlántico y Chile, país que tiene al menos 4 mil kilómetros de costa en el Pacífico.
Furche mencionó como ejemplo de "conectividad" el túnel que es construido en la cordillera entre Chile y Argentina con apoyo financiero de China para que los argentinos puedan exportar por el puerto de Coquimbo la soja, los granos y otros productos de las provincias de San Juan y Córdoba que sean dirigidos a China.(Xinhua)
08/10/2005