La recuperación de los restos de los 65 mineros muertos por una explosión en el norte de México comenzará mañana lunes entre el pesar de los deudos, las condolencias y las sospechas de un mal manejo de la crisis.
Las autoridades, que coordinaron el fallido rescate durante cinco días, y los empresarios de la mina de carbón afectada suspendieron el viernes la operación por tres días y el sábado anunciaron la muerte de los 65 mineros.
Los responsables del rescate dijeron que no hubo posibilidades de supervivencia por la explosión de gas metano que ocurrió la madrugada del domingo pasado en la mina Pasta de Conchos, en la ciudad de San Juan de Sabinas que se encuentra en el norteño estado de Coahuila unos 900 kilómetros al norte de la capital de México.
El anuncio de la muerte de los mineros fue seguido por cinco días de informaciones encontradas sobre la suerte de los mineros, en una especie de círculo entre la esperanza de encontrarlos con vida y el llamado a la resignación ante su eventual fallecimiento.
La inconsistencia en los informes y la falta de tacto y respeto hacia los parientes de los mineros atrapados a casi 160 metros de profundidad estallaron el viernes con una dura increpación y un conato de agresión contra el secretario (ministro) mexicano de Trabajo y coordinador del rescate, Francisco Salazar, quien fue rescatado por la policía.
El gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, decidió apartarse brevemente el viernes del mando del rescate en protesta contra la información contradictoria y el tratado indebido a las familias de los mineros, las cuales sostuvieron una angustiante y prolongada vigilia en torno a la mina bajo noches frías y días calurosos.
El consorcio propietario de la mina, Grupo México, ofreció el viernes iniciar mañana lunes la recuperación de los restos, pero este domingo anunció una posible demora y advirtió que quizá no todos los cuerpos sean rescatados.
El vicepresidente de Grupo México, Juan Rebolledo, dijo que las perforaciones verticales de unos cinco centímetros de diámetro para extraer el tóxico y explosivo metano de la mina han ido más lento de lo esperado.
Rebolledo reiteró el apoyo económico de la empresa a los deudos de los mineros, ofreció una larga investigación de la tragedia y anunció el posible otorgamiento de vivienda a los 282 trabajadores del yacimiento, que antes de la explosión era sometido a una ampliación.
Los decenas de dolientes que permanecen junto a la mina solicitaron este domingo el cierre definitivo de Pasta de Conchos al insistir en que la empresa propietaria ignoró las recomendaciones de los mineros para solucionar las deficiencias en la seguridad que habían sido detectadas en diciembre pasado y principios de este mes.
Las 65 muertos en Pasta de Conchos es una de las peores tragedias en la zona carbonífera de México, en Coahuila. El accidente más grave ocurrió hace 37 años al morir 164 personas en el poblado de Barroterán en 1969. Luego, 37 trabajadores fallecieron en la mina Cuatro y Medio el 25 de enero de 1998.
Diversas autoridades y entidades expresaron este domingo las condolencias a los dolientes a través de los medios de comunicación, al tiempo que surgían opiniones contrastantes sobre los posibles responsables del percance en Pasta de Conchos.
El presidente Vicente Fox, la primera dama, Marta Sahagún, el alcalde de la ciudad de México, Alejandro Encinas, el jerarca católico Norberto Rivera y la Conferencia del Episcopado Mexicano manifestaron su pesar a los deudos e hicieron llamados a atender las necesidades económicas de los dolientes.
Fox dijo a periodistas que asume el compromiso de ordenar una amplia investigación y estar pendiente del apoyo a los deudos, de las condiciones laborales en Pasta de Conchos y de las posibles sanciones a los responsables. Sahagún ofreció el respaldo de su fundación altruista Vamos México.
Rivera, arzobispo de la capital mexicana, instó a una revisión de las condiciones de trabajo en todas las minas en el país para evitar la repetición de tragedias.
El líder del sindicato nacional de los mineros, Napoleón Gómez, consideró posible la clausura total de Pasta de Conchos ante la decisión de la empresa de ignorar las recomendaciones que los trabajadores le hicieron a principios de mes sobre las deficiencias de seguridad en la mina.
Los problemas de seguridad causaron un "homicidio industrial", dijo Gómez, pero el fiscal federal del Medio Ambiente, José Luis Luege, consideró "deleznable" la intención del líder sindical de "aprovecharse" de la situación al culpar al gobierno nacional del accidente.
Los culpables son Gómez por no buscar una mejor situación de los trabajadores y el Congreso por el rechazo a la "reforma energética" que habría evitado el accidente, dijo Luege en otra deficiencia que el gobierno atribuye a la falta de las "reformas estructurales".(Xinhua)
27/02/2006