Todo está listo para el encuentro entre los presidentes de México, Vicente Fox, y su similar de Estados Unidos, George W. Bush, en el centro turístico mexicano de Cancún el próximo 30 de marzo, en el que el asunto central será la migración.
La reunión Fox-Bush de este fin de semana se realizará en vísperas de su diálogo trilateral con el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, en el cual los mandatarios buscarán esquemas para revitalizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y fortalecer la competitividad en la región.
El encuentro entre los gobernantes mexicano y estadounidense se dará en momentos en que el Senado norteamericano discute varias iniciativas sobre política migratoria, las cuales ya fueron aprobadas en diciembre pasado por la Cámara de Representantes de Washington.
Tanto el gobierno de Fox como muchos legisladores de Estados Unidos han manifestado su oposición al proyecto de ley del legislador republicano James Sensenbrenner.
La propuesta del congresista Sensenbrenner contiene, entre otros elementos, convertir en criminales a las personas indocumentadas, sancionar a quienes ofrezcan ayuda a los inmigrantes ilegales y autorizar la construcción de un doble muro en varios tramos de la frontera entre México y Estados Unidos, de 3.200 kilómetros.
Pero esta iniciativa recibió el primer revés cuando el Comité Judicial del Senado estadounidense aprobó este lunes una enmienda que elimina los castigos penales contra sacerdotes, médicos y activistas que apoyen a los indocumentados en Estados Unidos, principalmente de mexicanos y otros más de origen latinoamericano.
Esa enmienda anula así uno de los más polémicos temas de la propuesta de legislación migratoria, la cual será "reconciliada" con una cláusula aún más restrictiva aprobada en la Cámara de Representantes.
La enmienda del senador demócrata Dick Durbin sólo aplicará a indocumentados en Estados Unidos y no a aquellos de reciente ingreso, a fin de evitar que sirva de protección a traficantes de inmigrantes.
Su aprobación fue una derrota para el senador republicano de Arizona, Jon Kyl, quien apoyaba una propuesta que limitaba la ayuda a inmigrantes indocumentados de los servicios médicos de emergencia.
Sin embargo, el mismo Comité Judicial senatorial ratificó hoy una enmienda para contratar a 12 mil nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza y amplió el periodo de contratación de dos a cinco años, según propuso la demócrata Dianne Feinstein.
Se calcula que unos 10 millones de mexicanos viven en Estados Unidos, la mitad de ellos sin documentos legales.
Los mexicanos residentes en el exterior, especialmente en Estados Unidos, enviaron en 2005 remesas por unos 20.000 millones de dólares, lo que representó la segunda fuente de divisas para el país después de la venta de crudo, pero delante del turismo y la inversión extranjera.
A su vez, Bush urgió hoy en Washington al Congreso a aprobar una amplia reforma migratoria que incluya un programa de trabajadores "huésped", elemento que, dijo, ayudará a lograr un mejor control y seguridad en las fronteras comunes.
Reiteró su posición sobre política migratoria, al señalar que Estados Unidos es un país de inmigrantes, pero también una nación de leyes que puede combinar las dos cosas.
El mandatario estadunidense explicó que cualquier reforma que pretenda reemplazar el actual e ineficiente sistema, deberá estar basado en los elementos de seguridad fronteriza, fortalecimiento de los controles internos y en crear un programa de trabajadores temporales.
Durante una ceremonia de naturalización, Bush reconoció este lunes que "completar una iniciativa amplia no va a ser fácil. Requerirá que todos en Washington tomemos decisiones difíciles y hagamos compromisos".
En cuanto a la cumbre del TLCAN, que tendrá lugar el 30 y 31 de marzo, buscará revitalizar al acuerdo comercial que lleva ya 12 años de vigencia, así como analizar sus avances y retomar propuestas para el futuro.
El TLCAN, que entró en vigor el 1 de enero de 1994, ha permitido logros importantes para la economía mexicana, que creció 39,8 por ciento en términos reales en ese lapso, gracias principalmente a las exportaciones.
Cifras oficiales del gobierno mexicano señalan que entre 1993 y 2005, el valor de las exportaciones de México a sus socios del TLCAN se multiplicó por cuatro, para alcanzar 182.000 millones de dólares el año pasado.
A pesar de las disputas comerciales, el intercambio de negocios entre México y EEUU fue de 300.000 millones de dólares en 2005, según las mismas fuentes consultadas por Xinhua.
Se espera que en la reunión de Cancún, Fox, Bush y Harper revisen también lo realizado en los seis meses anteriores en el marco del Acuerdo para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), y tracen planes de trabajo para el siguiente semestre.
Así, los respectivos equipos de trabajo se sentarán este fin de semana en Cancún para seguir adelante con la integración de México, Estados Unidos y Canadá, que va más allá del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.(Xinhua)
28/03/2006