Las famosas cataratas del río Iguazú, en la frontera entre Brasil y Argentina, se transformaron en unos escasos hilos de agua que caen sin fuerza, a consecuencia de la peor sequía en la región en 70 años.
Pese a la escasez de agua debido a la que se considera la peor sequía de los últimos 30 años, unos 75.000 turistas han visitado en lo que va de julio las Cataratas del Iguazú, en el lado argentino.
En épocas normales, las cataratas tienen un caudal de 1.500 metros cúbicos por segundo, que en la actualidad está limitado a sólo 280 metros cúbicos, informó el órgano oficial encargado de medirlo.(xinhua)
27/07/2006