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A seis ascendió el día 19 el número de fallecidos por la erupción del volcán Tungurahua (Ecuador) registrada la madrugada del jueves y que además arrasó varias aldeas y obligó al desalojo de más de 3.000 personas.
El primer fallecido fue identificado como Jaime Samaniego, de 53 años, quien pereció sepultado por lava y ceniza cuando retornó a su vivienda en el caserio Palitahua a recoger un televisor.
Otra víctima de la erupción del volcán Tungurahua, de 5.029 metros de altura sobre el nivel del mar y ubicado 180 kilómetros al sur de Quito, fue identificada como Isabel Satán, cuyo cadáver apareció el viernes.
Hasta el momento no han sido recuperados los cadáveres de José Hidalgo, Obdulía Ramírez, Betty Balseca y Juan Satán, a quienes se les declaró muertos. Los organismos de socorro suspendieron las labores de búsqueda de los cuerpos.
Los familiares de los fallecidos piden que no se cancele la operación y que se recuperen los restos de sus seres queridos.
Frank Báuz Villavicencio, de 15 años, se encuentra en estado crítico debido a las quemaduras de segundo y tercer grado que provocó el vapor de la lava caída en el río Puela.
Báuz intentaba salvar a su abuela Carmelina Merino, de 58 años, quien permanece en la sala de cuidados intensivos del hospital del Seguro Social en Riobamba, cuando fue alcanzado por el vapor.
Fabián Báuz, tío del joven, indicó que los abuelos del chico no querían dejar la casa y por eso él fue a sacarlos; logró rescatar a su abuelo, pero cuando se dirigía a la abuela que sufría de problemas reumáticos, no pudo correr y fueron alcanzados por el vapor.
Alrededor de 3.000 damnificados permanecen en los albergues del cantón Penipe, en la provincia del Chimborazo, a la espera de la ayuda del gobierno y de las organizaciones encargadas de la defensa civil.(xinhua)
21/08/2006
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