La propuesta para la ampliación del Canal de Panamá mediante la construcción de un tercer juego de esclusas, y sometida el domingo a referendo en este país de América Central, plantea un cambio histórico en el nivel de operación de la vía interoceánica inaugurada el 15 de agosto de 1914.
Durante décadas se han realizado trabajos de mantenimiento, dragado y para ampliar el tamaño de puntos de paso críticos en la ruta, como en el Corte Culebra (cerca del Pacífico), pero no se había previsto un proyecto de esta magnitud.
La propuesta de ampliación dada a conocer el pasado 24 de abril por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), al ser entregada formalmente a gobierno del presidente panameño Martín Torrijos, prevé una inversión de 5.250 millones de dólares.
La administración Torrijos presentó luego un proyecto de ley que permitió convocar al referendo, considerando que la Constitución del país -de alrededor de tres millones de habitantes actualmente- establece esta posibilidad por estimarse que el Canal es patrimonio de todos los panameños.
El incremento en la demanda de tránsito de barcos por efecto de la globalización, y la tendencia de los armadores a construir buques de mayor tamaño a los que pueden cruzar la ruta interoceánica panameña, son las dos razones de peso que se argumentan para haber presentado la propuesta.
Losa buques más grandes que pueden usar el Canal de Panamá son los llamados buques Panamax, de 965 pies de eslora, 39,5 pies de calado y 106 pies de manga o ancho.
El administrador del Canal de Panamá, Alberto Alemán Zubieta, ha advertido que es muy urgente la ampliación de este punto de paso entre el Atlántico y el Pacífico, ya que a corto plazo la vía puede llegar a rebasar su capacidad operativa.
Ha subrayado también que la tecnología ha cambiado el tipo de barco, y que los navieros comprenden la trascedencia de que el canal siga teniendo a escala comercial la importancia que lo destaca en el movimiento de carga.
La ACP y el gobierno panameño han hecho énfasis en que la ampliación es una esperanza para catapultar el crecimiento de Panamá, país en el cual el 40 por ciento de la población vive en condición de pobreza.
Sectores obreros han expresado, sin embargo, dudas sobre si los fondos producto de la ampliación beneficiarán realmente a los más pobres.
Otras organizaciones han preguntado sobre si existen estudios completos sobre el impacto ambiental que tendría la ampliación.
Torrijos anunció semanas atrás la necesidad de impulsar un plan de desarrollo nacional para que los beneficios del canal lleguen a toda la población.
Otros proyectos como el de la posible construcción de un Canal por Nicaragua han sido mencionados en los últimos meses en Panamá como argumentos al hablar de la necesidad de expandir el canal interoceánico panameño.
Se estima que las obras de ampliación requerirán unos ocho años y que podrían comenzar en 2007. El proyecto se financiaría con el aumento en los peajes del Canal.
El proyecto propone básicamente la construcción de un tercer juego o juego adicional de esclusas.
Uno de estos complejos de esclusas se diseñó para que esté en el Atlántico, y otro en el Pacífico, y la idea es que cada uno de los mismos tenga tres cámaras o escalones consecutivos, y que cada cámara esté dotada de tres tinas, lo que permitiría contar al final con nueve tinas.
Con las tinas o piletas laterales se reutilizaría el 60 por ciento del agua que se emplea en cada esclusa nueva, en tanto que el 40 por ciento restante del recurso se vertería al mar.
También se considera la construcción de cauces de acceso a las nuevas esclusas, el ensanche y profundización de los cauces de navegación existentes, y la elevación del nivel máximo de funcionamiento del lago artificial de Gatún.
Si sale avante la opción del "Sí", según lo que se resuelva cuando se cierren las urnas a las 16:00 horas (21:00 horas GMT), se construirán esclusas nuevas que funcionarán por gravedad, como las esclusas actuales, y cuyas dimensiones serán de 427 metros de largo, 55 metros de ancho, y 18,3 metros de profundidad.
Las compuertas de las esclusas serían de tipo deslizante.
Se proyecta, según la ACP, que los costos de inversión y financiamiento del Canal se recuperarían en menos de 10 años, con los flujos que se espera generen los peajes en la ruta.
El Canal de Panamá terminó de pasar a fines de 1999 de manos estadounidenses a manos panameñas en cumplimiento de los acuerdos Torrijos-Carter de 1977, con lo que terminaron décadas de lucha generacional por la integralidad territorial plena panameña.
Los estadounidenses terminaron de construir el Canal después que fracasó la empresa francesa que había iniciado la obra.
La vía acuática es estimada esencial en esta nación, y es vista también como un motor de crecimiento y para el futuro desarrollo marítimo de Panamá.
El país cuenta, entre otros, con el Puerto de Manzanillo Internacional Terminal (MIT, en el Atlántico), y tiene el primer lugar en el trasbordo de contenedores en América Latina.
La administración Torrijos impulsa también un proyecto para la construcción de un megapuerto en el Pacífico, entre otras inicitivas en el ramo.
Panamá adopta rigurosas medidas de seguridad en referendo de ampliación de Canal
Para el referendo de ampliación del Canal de Panamá, que se celebra hoy en todo el país, los miembros de los diferentes estamentos de seguridad se han activado en un operativo muy similar al que se ha hecho en otras consultas electorales.
Los miembros de la Fuerza Pública custodiarán los centros de votación y escoltarán el transporte de las actas.
La Policía Nacional (PN) tendrá unos 5 mil oficiales en los centros de votación y 7 mil se dedicarán a la protección de los ciudadanos.
140 miembros del Servicio Marítimo Nacional (SMN) tendrán a su cargo la seguridad del Centro Nacional de Escrutinio que se instalará en el Centro de convenciones Atlapa.
Además, 700 agentes del SMN se encargarán de la custodia de los centros de votación y el transporte de actas de estos lugares instalados en las diferentes islas del país.
Por su parte, el Servicio Aéreo Nacional colaborará en las labores de vigilancia y transporte en áreas más alejadas.
Tanto el Cuerpo de Bomberos, así como el Sistema Nacional de Protección Civil y Cruz Roja dispondrán su personal en los centros de votación, especialmente en los que más personas acuden. Los Bomberos y Cruz Roja ubicarán ambulancias en diversos puntos.
Rolando Mirones, director de la PN, dijo que los estamentos de seguridad del Estado quedaron bajo órdenes del Tribunal Electoral desde una semana antes y hasta una semana después del 22 de octubre.
Los 2.216 centros de votación fueron abiertos a las 7:00 de la mañana (12:00 horas gmt) para el referendo, en el que los alrededor de dos millones 132.842 electores habilitados para votar decidirán si se amplia o no el Canal de Panamá mediante la construcción de un tercer juego de esclusas.(xinhua)
23/10/2006