A una semana de las elecciones presidenciales de Venezuela, el ambiente electoral llegó a su clímax este fin de semana con dos concentraciones gigantescas que abordaron las calles de la capital venezolana, convocadas por los dos principales candidatos, el presidente Hugo Chávez, y el candidato opositor Manuel Rosales.
Por disposiciones del Consejo Nacional Electoral, la campaña de los comicios presidenciales culmina el próximo viernes el primero de diciembre, 48 horas antes del inicio de la jornada de votación.
"La Gran Marea Roja" de hoy trata de reunir más seguidores que en "la Avalancha Tricolor", el presidente y candidato a reelección Hugo Chávez expresó al mediodía en el tarima instalado en la avenida Bolívar en el centro de Caracas, que si Rosales reúne un millón y medio de personas, la gente puede ver a millones de personas en la concentración oficialista.
Desde horas tempranas de esta mañana, el puente Llaguno, las avenidas México, Fuerzas Armadas, Universidad, Lecuna, Bolívar, además de la Baralt, El Calvario, Puente República y el casco central de la ciudad, fueron tomadas por partidarios de Chávez con gorros, sombreros, franelas y atuendos rojos.
Chávez pronunció, notablemente emocionado, un discurso de dos horas y 19 minutos, en que mostró la convicción de su victoria del 3 de diciembre, y atacó el adversario diciendo que es candidato del "imperio".
Instruyó a sus representantes electorales a estar muy tempranos en los centros y mesas de votación el día de las elecciones, donde a su juicio se realizará la batalla más importante.
Pidió a la gente de la oposición no embarcarse en tal aventura y recomendó esperar tranquilamente la decisión final del CNE.
Chávez prometió profundizar el desarrollo político, social y económico de Venezuela, convertirla en una potencia.
Según el comando de campaña de Rosales, la gigantesca concentración a lo largo de la autopista Francisco Fajardo, una de las arterias viales más importantes que atraviesa la ciudad, reunió a un millón 400 mil simpatizantes del candidato opositor.
Rosales habló durante una hora y 14 minutos en el acto. En el discurso delineó nuevamente su programa de gobierno, y reiteró su propuesta de una tarjeta de debito "Mi Negra" con la cual repartirá parte de la riqueza petrolera a todos los sectores de la población.
Parte importante de la intervención de Rosales estuvo dirigida a advertir sobre los peligros que encierra el proyecto socialista que quiere imponer Chávez y su posible reelección indefinida en Venezuela de ganar las elecciones el 3 de diciembre.
Los dos candidatos han desatado una guerra de encuestas estos días, en la que ambos se atribuyen anticipadamente la victoria electoral, aunque la mayoría de las encuestas realizadas por entidades venezolanas e internacional muestran que Chávez tiene una ventaja de 20-30 puntos sobre Rosales.
A pesar del ambiente tranquilo que se observa antes de las elecciones electorales en el país, corren temores entre los venezolanos que ocurran acciones de violencia tras el anuncio del resultado de elecciones.
Respecto a esto, altos oficiales del Comando Unificado de la Fuerza Armada afirmaron que tiene previsto todos los escenarios de desestabilización posibles y han "preparado los controles necesarios para evitar que sucedan desórdenes antidemocráticos".(xinhua)
27/11/2006