La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) denunció el día 26 que seis personas murieron durante los enfrentamientos de la víspera contra la Policía Federal Preventiva (PFP) en el estado meridional mexicano de Oaxaca.
En lo que fueron los choques más violentos ocurridos en las últimas semanas en ese estado, ubicado unos 500 kilómetros al sur de la capital mexicana, las autoridades informaron que 80 manifestantes resultaron lesionados y 160 detenidos.
El conflicto en Oaxaca comenzó en mayo pasado con protestas pacíficas de la sección 22 de los maestros del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE) para exigir aumentos salariales.
Pero el problema se recrudeció el 14 de junio tras un intento fallido de la policía de desalojarlos por la fuerza, por órdenes del gobernador de esa entidad, Ulises Ruiz Ortiz, del Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro).
A la demanda inicial de mejoras económicas, la APPO, conformada por diversas organizaciones sociales y que apoya a los maestros inconformes, sumó a su pliego petitorio la renuncia de Ruiz Ortiz, lo cual no ha ocurrido.
La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Oaxaca explicó este domingo que los aprehendidos serán consignados por los actos vandálicos cometidos ayer, como son daños al piso en la Plaza de Santo Domingo.
Los alzados de la APPO levantaron partes de ese piso para recoger piezas que, al parecer, lanzaron contra los policías antidisturbios que desde el pasado 29 de octubre mantienen tomado el centro de la capital del estado homónimo.
El vocero de la APPO, Florentino López, declaró que de los enfrentamientos de ayer, además de las seis personas muertas, hay "incontables heridos", de los cuales, una veintena son por arma de fuego.
López acusó a los agentes disuasivos de la PFP de haber originado la refriega, cuyos elementos fueron enviados hace un mes por el saliente presidente mexicano Vicente Fox para restablecer el orden.
La violencia estalló el sábado por la tarde al concluir una marcha de 15 kilómetros desde el sur hasta el centro de la ciudad que la APPO convocó para realizar un "cerco humano" alrededor del zócalo (plaza principal) de Oaxaca.
La marcha, que se había anunciado sería pacífica, se convirtió en violenta cuando los manifestantes comenzaron a lanzar bombas caseras molotov, petardos y piedras, que recibieron como respuesta gases lacrimógenos.
Cuando los manifestantes fueron dispersados por los elementos federales de seguridad, corrieron hacia varias direcciones y la mayoría de ellos se atrincheró en la iglesia de La Merced, ubicada en la Plaza de Santo Domingo.
El gobernador Ruiz Ortiz entró hoy al ex convento de Santo Domingo, ubicado en el Centro Histórico de la ciudad capital de Oaxaca y frente al templo se tomó fotografías acompañado por varios funcionarios de su gobierno y decenas de simpatizantes.
La entrada a esos lugares religiosos los hizo Ruiz Ortiz en medio de un fuerte dispositivo de seguridad conformado por elementos policiacos estatales y federales, difundió una estación radiofónica de la Ciudad de México.
El vocero del gobierno estatal, Miguel Angel Concha, declaró hoy a una radiodifusora de la capital del país que la APPO "está perdiendo fuerza y poder de convocatoria", al señalar que ayer "sólo lograron reunir a unas 1.200 personas".
Hasta ahora, no hay condiciones para que gobierne Ruiz Ortiz, varios servicios continúan interrumpidos, el turismo no está llegando a Oaxaca y la justicia sigue siendo un tema pendiente en ese sureño estado mexicano. (xinhua)
27/11/2006