Los restos del ex gobernante de Chile, Augusto Pinochet Ugarte, fueron despedidos el día 12 durante una ceremonia en la Escuela Militar de Santiago.
El féretro del ex general apareció pasadas las 10:45 hora local (13:45 GMT) ante 2.000 simpatizantes que llenaron el Patio Alpatacal del recinto militar.
El ataúd fue conducido por ocho cadetes hasta el frente del altar religioso católico que presidió el obispo castrense, Juan Barros Madrid.
Cinco minutos antes de las 11:00 (14:00 GMT), hora fijada para el inicio de la ceremonia aparció por el mismo trayecto del féretro Lucía Hiriart, viuda de Pinochet, acompañada del comandante en jefe del ejército chileno, Oscar Izurieta Ferrer.
El ataúd del ex jefe castrense, cubierto por el pabellón nacional y la gorra militar, fue inicialmente custodiado por cuatro cadetes a la espera del inicio de la liturgia.
La ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, llegó al lugar a las 11: 00 horas (14:00 GMT) secundada por sus edecanes y recibió una rechifla de parte de los asistentes, debido al rechazo del gobierno a decretar un funeral de Estado para Pinochet.
Durante el acto litúrgico, las palabras del obispo castrense Juan Barros concitaron aplausos al momento de aludir sutilmente al golpe de Estado de 1973, encabezado por Pinochet.
"Como comandante en jefe juzgó que debía intervenir en horas críticas de nuestra historia patria, en estas circunstancias complejas se produjeron también dolorosos acontecimientos que causaron sufrimientos y heridas en el seno de la familia chilena", dijo Barros.
Sus palabras generaron incluso gritos improvisados de la multitud, los que se acentuaron cuando mencionó que correspondía recordar que "el sacrificio de tantos compatriotas no será en vano".
Concretado el oficio religioso, se dio paso a siete breves discursos, los cuales comenzaron con el de los nietos del ex uniformado, María José Martínez, Rodrigo García y Augusto Pinochet, quien también es cadete de la Escuela Militar.
Luego tomó la palabra, la hija mayor del ex jefe castrense, Lucía Pinochet Hiriart, quien agradeció las demostraciones masivas de cariño e hizo un llamado a mantener "viva la llama de la libertad que un día 11 de septiembre de 1973 sembró para siempre".
Posteriormente fue el turno de Juan Guillermo Toro, presidente del cuerpo de generales y almirantes en retiro, el cual realizó un homenaje a quienes participaron en el derrocamiento del presidente socialista Salvador Allende.
Los dos discursos siguientes correspondieron a Hernán Guiloff, presidente de la Fundación Pinochet, y a Carlos Cáceres, ex ministro del Interior durante la última etapa del régimen militar.
Ambos personeros recordaron el legado del fallecido ex uniformado, calificándolo como un "estadista que entra a la galería de los hombres que no mueren" y como el "mejor presidente de la historia de Chile".
El actual comandante en jefe del ejército chileno, Oscar Izurieta, fue el encargado de poner fin a los discursos, señalando su esperanza en que la muerte de Pinochet "pueda contribuir a mitigar las pasiones que en torno a su persona y obra se generaron en la sociedad chilena".
Izurieta hizo igualmente un recorrido histórico sobre la vida de Pinochet, aunque saltándose el periodo de la dictadura (1973-1990), para culminar con un llamado a un "reencuentro de nuestra sociedad" e indicando que "el bálsamo de la historia" analizará la obra del ex general.
Al término de la ceremonia fúnebre, el general Oscal Izurieta entregó la bandera nacional, que cubría el féretro de Pinochet, a su viuda, Lucía Hiriart, con el "Himno del Chacabuco" sonando de fondo.
Luego de que una batería de artillería del Regimiento Granaderos efectuara unas salvas de reglamento, el féretro de Pinochet fue trasladado al patio de honor del instituto castrense para recibir los honores fúnebres militares correspondientes.
En ese lugar, Augusto Pinochet recibió el homenaje de los miembros de las unidades en las cuales prestó servicios: Escuela Militar, Academia de Guerra, Regimientos Reforzados números 4 y 7, Regimientos de Infantería números 2 y 9, y de los batallones de infantería Carampangue y Esmeralda.
Al término de este acto, pasadas las 13:30 horas (16:30 GMT), los restos de Pinochet fueron trasladados para su incineración en helicóptero al cementerio Parque del Mar, en la localidad de Concón.(xinhua)
13/12/2006