Diversos sectores políticos chilenos rechazaron el día 25 la carta póstuma del ex gobernante militar Augusto Pinochet Ugarte, en la que justifica el golpe militar de 1973 y las violaciones a los derechos humanos cometidas bajo su régimen.
Aunque con ciertos matices, dirigentes de la gobernante Concertación Democrática y de la oposición de derecha manifestaron opiniones similares sobre el contenido de la carta difundida el domingo, donde Pinochet se refiere al legado de su dictadura, que dejó más de 3 mil víctimas.
El presidente del derechista partido Renovación Nacional (RN), Carlos Larraín, dijo que la violenta represión desatada durante la dictadura responde a que Pinochet era "un hombre tosco" y "un militar preparado para la guerra".
Según Larraín, no hubiera sido necesario el uso de la violencia para hacer frente a los opositores a la dictadura (1973-1990), más aun después del golpe militar.
"No creo que hiciera falta hacer frente a alguna forma de oposición con tanta brutalidad y dureza", recalcó.
El senador y presidente de la ultraderechista Unión Demócrata Independiente (UDI), Hernán Larraín, dijo que en todos los conflictos bélicos pueden ocurrir abusos y excesos, pero lamentó que el ex uniformado no mencionara nada al respecto.
"En su misiva Pinochet nada dice de lo ocurrido desde 1974 en adelante respecto a los atentados contra los derechos humanos, las torturas y desapariciones, sin que existieran las condiciones de 1973", indicó Larraín.
En tanto, el dirigente y senador del Partido Socialista (PS), Ricardo Núñez, señaló que "resulta inédito que el dictador esquive su responsabilidad calificando las desapariciones y muertes como extralimitaciones militares".
Para el senador de la Democracia Cristiana (DC) Jorge Pizarro, la carta de Pinochet es irrelevante para los chilenos, ya que "no hay nada que valorar y condenar respecto de lo que plantea".
Sergio Bitar, presidente del Partido por la Democracia (PPD), dijo que el texto "es un maquillaje histórico" y un intento de blanquear la figura del ex gibernante militar bajo cuyo régimen más de 30 mil personas fueron torturadas y 200 mil se exiliaron.
La carta póstuma de Pinochet fue dada a conocer dos semanas después de su muerte, ocurrida el 10 de diciembre pasado, y en ella el militar descarta que las violaciones a los derechos humanos fueran una política institucional del Ejército.(xinhua)
26/12/2006