El gobierno español concedió el día 1 "por razones legales y humanitarias" la prisión atenuada a un integrante de la organización separatista vasca ETA en huelga de hambre desde hace casi cuatro meses.
La medida implica que el detenido cumplirá su condena en un hospital del País Vasco, y si se recupera, en su domicilio.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que tomó la decisión en favor del etarra José Ignacio De Juana Chaos, condenado a tres años por amenazas no terriristas y enaltecimiento del terrorismo, pues los informes médicos pronostican su muerte "en pocas semanas".
El etarra tendrá "seguimiento telemático continuado" una vez que reciba el alta hospitalaria y sea trasladado a su domicilio, del que sólo podrá salir con la autorización del centro penitenciario que le corresponde en el País Vasco.
Durante su comparecencia en el Congreso, el ministro aclaró que la Constitución impone al Estado velar por "el derecho a la vida" de todos los ciudadanos, y según sus informes médicos, "el riesgo para su vida es muy alto, y de secuelas permanentes es aún mayor".
"Si no le quedara algo más de un año por cumplir por un delito de amenazas, no hubiera tomado esta decisión", afirmó. "Una de las diferencias entre los terroristas y los que no lo somos es que a nosotros nos importa la vida", señaló.
El etarra cometió 25 asesinatos y fue condenado a más de 3.000 años de cárcel. En prisión desde 1987, la aplicación del Código Penal por el que fue juzgado le permitió cumplir la pena tras pasar en la cárcel sólo 18 años.
Cuando estaba a punto de salir, en los primeros meses de 2005, fue nuevamente procesado por dos artículos publicados en el diario "Gara", en los que los jueces vieron amenazas dirigidas a directores de cárceles.
Fue condenado por ello a 12 años en una sentencia de la Audiencia Nacional que el Tribunal Supremo corrigió para imponer una pena de tres años, de los que ya ha cumplido las dos terceras partes.
El etarra inició una huelga de hambre a raíz de su procesamiento por la publicación de estos artículos, que interrumpió unos días antes del juicio oral.
Tras conocer la nueva condena, volvió a la huelga de hambre que le ha llevado hasta el hospital Doce de Octubre de Madrid, donde se encuentra ingresado y sometido a alimentación forzosa mediante una sonda nasogástrica.(xinhua-CRI)
02/03/2007