La ex embajadora de México en Cuba, Beatriz Paredes Rangel, asumió el día 4 la dirigencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro) para el periodo 2007-2011, con el compromiso de recuperar adeptos.
El PRI es, por primera vez desde hace 71 años, la tercer fuerza política en la Cámara de Diputados de México, detrás del gobernante Partido Acción Nacional (PAN) y del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).
En el Senado, el PRI tiene el segundo mayor número de bancas (escaños), depués del PAN del presidente Felipe Calderón.
El PRI, que retrocedió hasta colocarse en el tercer sitio en las pasadas elecciones presidenciales de julio pasado, atraviesa una severa crisis de identidad desde que perdió el poder en el año 2000 ante el ex presidente Vicente Fox, del PAN.
Paredes Rangel buscará redefinir el papel del priísmo en la oposición y darle una clara identidad ideológica para recuperar los adeptos perdidos en los últimos siete años.
Al prestar juramento junto a su compañero de fórmula, Jesús Murillo Karam, quien asumió como secretario general, Paredes Rangel reconoció que en su partido "hay división", por lo que hizo un llamado a la unidad.
La nueva presidenta del Comité Ejecutivo Nacional del PRI asumió el liderazgo de su partido con el desaire de la mayoría de los gobernadores priístas en el país, quienes no asistieron a este acto en el cual se festeja también el 78 aniversario de su fundación.
El PRI todavía tiene la mayoría de las gubernaturas en los 32 estados que conforman el país, después del PAN y del PRD, así como en los más de 2.000 municipios de México.(xinhua)
05/03/2007