En medio de rigurosas medidas de seguridad, el día 4 salió de la cárcel Rodrigo Granda, el llamado "canciller" de las FARC, quien había manifestado que no se acogería a la excarcelación masiva de guerrilleros en Colombia.
En una operación sorpresiva, el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue trasladado de la cárcel de La Dorada, en el centro del país, a la sede de la Conferencia Episcopal Colombiana en Bogotá.
Según fuentes policiales, el traslado de Rodrigo Granda fue acompañado por el alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, y el director del Instituto Nacional Penitenciario (INPEC), general Eduardo Morales.
Pese a que Granda había dicho que no se acogería a la medida gubernamental ni gestionaría acuerdos de paz en condiciones diferentes a las expuestas por la guerrilla, hoy abandonó la cárcel donde estaba preso.
El guerrillero se reunió por media hora con voceros del alto clero y se espera que en las próximas horas los jerarcas de la iglesia entreguen nuevas informaciones sobre el motivo de su traslado.
Jurídicamente, Granda está impedido para dejar la cárcel por cuanto cursa contra él un delito por entrenamiento en actividades ilícitas, dijo el abogado Miguel González.
Representantes del gobierno anunciaron que este lunes que Uribe, quien argumentó razones de estado para poner en marcha el proceso de excarcelación que inició el viernes con unos 200 rebeldes, explicará los avances de la medida.
En un acto público en Chiquinquirá (centro), los guerrilleros declararon su disposición de trabajar por la paz, no reincidir en delitos ni en las filas guerrilleras y a quedar bajo tutoría de la iglesia o un gobierno extranjero, a cambio de recobrar su libertad.
El gobierno espera un gesto recíproco de las FARC con la liberación de rehenes, a pesar de la negativa de los rebeldes que exigen la desmilitarización de regiones para iniciar diálogos para un intercambio formal de secuestrados por presos.(Xinhua)
05/06/2007