Los conflictivos estados mexicanos de Oaxaca y Baja California serán el domingo escenario de elecciones locales en medio de un clima de tensión.
En Oaxaca, sur de México, los comicios serán para elegir diputados locales, mientras que en Baja California, para gobernador, alcaldes de cinco municipios y diputados locales.
Las autoridades de ambos estados aumentaron la vigilancia para impedir brotes de violencia en la jornada electoral.
La capital de Oaxaca, del mismo nombre, es escenario de un persistente conflicto político desde mediados del año pasado con al menos 20 muertos y cinco desaparecidos.
Miles de personas efectúan en Oaxaca frecuentes movilizaciones en demanda de la renuncia del gobernador local Ulises Ruiz, al que acusan de abuso del poder y asesinato de opositores políticos.
El 1 de agosto, una bomba estalló afuera de una tienda Sears sin que hubiera víctimas pero sí daños y la policía retiró otro artefacto explosivo a la entrada de un banco Banamex en Oaxaca.
La agrupación social opositora Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) responsabilizó a agentes locales de la colocación de las bombas para crear un ambiente de tensión y disuadir el voto en el estado.
Las autoridades rechazaron la acusación y atribuyeron las bombas a remanentes de la guerrilla del Ejercito Popular Revolucionario (EPR), que había sido casi aniquilada durante el gobierno del presidente Ernesto Zedillo, de 1994 a 2000.
El gobernador Ulises Ruiz Ulises, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), rechazó las afirmaciones de Amnistía Internacional de que su gobierno viole derechos humanos en Oaxaca.
En Baja California, fronterizo con Estados Unidos, la violencia no ha sido política todavía pero es un estado plagado por el hampa del narcotráfico. La guerra entre narcotraficantes ha dejado al menos 200 muertos este año en Baja California.
El Partido Acción Nacional (PAN), que gobierna Baja California desde hace 18 años, intentó anular la candidatura del aspirante a gobernador del PRI, el ex alcalde de Tijuana y controversial empresario de apuestas Jorge Hank Rohn.
El ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, del PAN, asegura que el narcotráfico financia la campaña de Hank, quien rechazó la aseveración y dijo que sus detractores buscan buscan dañarle la imagen.
Jorge Hank Rohn, del PRI, disputa la gubernatura de Baja California a José Guadalupe Osuna, del PAN. Las encuestas apuntan a un empate técnico entre ambos contrincantes.
Un guardaespaldas de Hank Rohn fue sentenciado a 30 años de prisión acusado del asesinato de un periodista.
Diversos medios coinciden en que existe peligro de brotes de violencia en Baja California debido a la guerra sucia entre el PRI y el PAN.(Xinhua)
06/08/2007