El presidente cubano Fidel Castro anunció el domingo que los boxeadores cubanos que desertaron el mes pasado durante los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro y luego se arrepintieron no recibirán ninguna sanción al regresar a Cuba.
En un nuevo artículo de su serial "Reflexiones" publicado en el diario oficial "Juventud Rebelde", el mandatario dijo que "a estos ciudadanos no los esperan arrestos de ningún tipo ni mucho menos métodos como los que usa el gobierno de Estados Unidos en Abu Ghraib y Guantánamo, jamás utilizados en nuestro país".
Los pugilistas Guillermo Rigondeaux, de 26 años y doble campeón mundial olímpico, y Erisandy Lara, de 24 años, y campeón mundial de la categoría welter, aparentemente desertaron el 22 de julio pasado después de que tenían que presentarse a la ceremonia de pesaje en sus respectivas competiciones en los Panamericanos.
Informaciones procedentes de Brasil, indicaron el 3 de agosto que los cubanos fueron localizados por la policía en un balneario cercano a Río, y que estaban arrepentidos de su deserción y querían regresar a su país.
"Las autoridades brasileñas pueden estar tranquilas frente a las inevitables campañas de los adversarios. Cuba sabe comportarse a la altura de las circunstancias", dijo Castro sobre este asunto en su artículo "La política y el deporte".
Las autoridades migratorias de Brasil deportarán a los boxeadores en cuanto el gobierno cubano les otorgue documentos y pasajes. (Xinhua-CRI)
06/08/2007