El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, admitió el día 11 que las acciones militares para evitar la acción de grupos armados no han sido suficientes y recordó que sólo quedan tres años para combatirlos.
Al inicio de un consejo comunal en el departamento de Antioquia (noroeste), el mandatario aceptó que en municipios de esa región las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mantienen control territorial.
"Hemos avanzado en seguridad pero no lo suficiente, todavía las FARC secuestran en Antioquia, tenemos que hacer más esfuerzos señores coroneles", dijo el presidente en el municipio de Santa Fe de Antioquia al recordar que le quedan tres años de su segundo gobierno.
La política de Seguridad Democrática de Uribe busca eliminar a los grupos armados y narcotraficantes del país privilegiando el discurso de carácter militar y con financiación de Estados Unidos.
Uribe reconoció que desmovilizados de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) se reordenaron en grupos criminales llamados Aguilas Negras que intimidan a los pobladores.
Las declaraciones de Uribe se conocen al tiempo que la Comisión de Reparación a las Víctimas de las AUC denunció que los rearmados amenazan a los afectados para que no acusen a los jefes paramilitares ante jueces de paz.
Existen 22 bandas criminales emergentes compuestas por unas 2.000 personas, y pueden estar siendo utilizadas para amenazar a las víctimas para que no se presenten a denunciar los hechos, dijo Eduardo Pizarro, presidente de la comisión.
De acuerdo con Pizarro, de unos 31.000 combatientes de las AUC que se desarmaron en 2006, al menos el 5 por ciento se ha reorganizado. (Xinhua)
13/08/2007